En este día se reconoce la función y contribución decisivas
de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo
agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la
pobreza rural.
Cada vez se reconoce más el papel crucial que desempeñan las
mujeres y las niñas para asegurar la sostenibilidad de los hogares y las
comunidades rurales, mejorar los medios de sustento y el bienestar en general.
Una proporción sustancial de la mano de obra del campo es
femenina, además de en la economía informal y las tareas domésticas no
remuneradas.
Contribuyen significativamente a la producción agrícola, la
seguridad alimentaria y la nutrición, la gestión de la tierra y los recursos
naturales, y a la resiliencia frente al cambio climático.