Numerosas
piezas de muy alta calidad se lograron realizar con gran entusiasmo y
creatividad. Es una comunión entre el fuego y el barro alrededor del horno. Una
vez cumplido el tiempo de cocción se extraen y se las lava a cada una.
Se trata de
un procedimiento extenso que tiene fundamentalmente, un trabajo de investigación,
apuntando a la identidad de cada zona. Es una representación del legado
artesanal y artístico sacado a la luz, buscando que la gente vuelva a sus
orígenes tal como lo hacían nuestros antiguos habitantes.
En este caso
se busca la materia prima que prácticamente está en todo lugar o proviene del
Río Abaucán, aplicando una técnica muy conocida por la mayoría de los
asistentes al curso.
"Valoramos
que la arcilla de Fiambalá tiene un alto potencial que procesamos logrando una
pasta de barro, convirtiéndolo en una diversidad de piezas, imitando colores y
formas mediante un talento nato en las manos de las mujeres que trabajan”, dijeron.
Este taller
de alfarería dictado por María Fernanda Cauterucci, y auspiciado íntegramente
por la Empresa Liex S.A. se realiza cada quince días y en esta etapa final del
año se seleccionarán las piezas que serán expuestas en la feria a realizarse en
diciembre con motivo del cumpleaños de Fiambalá.
Fuente: El
Abaucán