El templo de San Francisco de Asís había sido clausurado en febrero del 2011 cuando se comenzó a detectar un peligroso agrietamiento en las paredes y la ondulación del piso. Como consecuencia del hundimiento que había sufrido la estructura, producido presuntamente por improlijidades de la empresa CEOSA en la construcción de la red cloacal.
En diálogo con este medio, el párroco nos comentó que aprovechó la procesión de la Virgen para encarar al Ing. Rubén Dusso para plantearle la lentitud de la obra, a lo que el funcionario respondió lacónicamente que “no hay plata”, con todo lo que ello significa.
"Los primeros trabajos de submuración y cambio de la cubierta de techo, con los desagües quedaron muy bien, también estaba contemplado el piso, algo que se hizo pero no quedó bien porque no está nivelado. En estas condiciones no lo recibiré", dijo el prelado.
"Falta la pintura, y los altares están demorando porque se los destruyó en su momento y aún no se pudo recuperar las piezas para armarlos. La iluminación no sintoniza con el estilo del templo. También se ha despejado la parte norte”, dijo el párroco Pachado.
"Lo que está bien está bien, y lo que está mal está mal, en esas condiciones no recibo la obra”, concluyó.