Indagando las razones de esta irregularidad, nos enteramos
de que el Correo no cuenta con personal para el reparto de la correspondencia y
que para solucionar el tema, envió a algunas radios locales, un aviso
indicando a la gente que pase a retirar
sus sobres en la sede del organismo.
El tema es que no toda la gente escucha radio y mucho menos
podrá enterarse, si el aviso es reproducido solamente un par de veces.
Por de pronto, no existe persona visible con autoridad para
explicar a la gente, las causales de esta situación, por lo que todos deben
atenerse a las consecuencias de los atrasos en los pagos, con las consabidas
consecuencias y perjuicios para los usuarios.
En su resignación ante tanta decadencia, la gente solamente
atina a decir, "estamos en Andalgalá, qué podemos esperar!”
Bochornoso pero absolutamente real.