La ceremonia, concelebrada por sacerdotes de Capital y del
interior, se desarrolló en el marco de las jornadas que cada año realizan los
seminaristas catamarqueños junto con el Obispo antes de comenzar sus
actividades en el Seminario Arquidiocesano de Tucumán. Un nutrido grupo de
fieles, entre ellos familiares y amigos de los seminaristas, colmó el templo de
la Casa de Ejercicios Espirituales, y siguieron con emoción la celebración.
El Pbro. Julio Ávalos, a cargo de la Pastoral Vocacional,
presentó al joven candidato ante el Pastor Diocesano, dando fe de su
preparación. Después de la lectura del Evangelio, Mons. Urbanc le hizo entrega
del Libro de la Palabra de Dios, otorgándole de este modo el primer ministerio
en su preparación al sacerdocio.
Durante su homilía, el Obispo felicitó a la familia del
joven y a todos los presentes por "compartir este momento tan especial para
Javier”, y destacó que "en este año vivió la experiencia de trabajo pastoral en
la parroquia de Recreo y avivó su vocación al sacerdocio”. También agradeció la
presencia de dos congregaciones religiosas que llegaron desde Recreo y Valle
Viejo, para compartir este día de gran alegría.
Asimismo, encomendó al nuevo ministro la tarea de meditar la
Palabra de Dios a diario y hacer visible en el mundo la presencia y salvación
de Dios con su testimonio y convicción. Colaborando en la preparación de la
comunidad para vivir plenamente la Liturgia.
En el momento de las ofrendas, la familia Cisternas acercó
con gran emoción los dones de pan y vino al altar, junto con todas las
oraciones por las vocaciones sacerdotales y religiosas.
Luego de la bendición final, el flamante ministro lector se
unió a la procesión de los celebrantes.
Al finalizar, los presentes compartieron un almuerzo a la
canasta.