El procedimiento se inició a raíz de una denuncia de un
cliente que entregó material fotográfico en el que mostraba que algunas
porciones de comida tenían pedazos de objetos extraños.
La Dirección de Inspección realizó el procedimiento de
decomiso de parte de los alimentos y posteriormente realizó una clausura
preventiva del lugar teniendo en cuenta no sólo la denuncia realizada sino
también las condiciones de higiene y la habilitación municipal en trámite.
Las actuaciones fueron giradas al juzgado de Faltas Nº2 para
que se diriman sanciones. Posteriormente,
la clausura fue levantada cuando el comercio puso en regla la situación
irregular.
"Seguimos realizando controle exhaustivos con todo el
personal disponible del área, y tratamos de enfocarnos también en las denuncias
que los vecinos exponen", aseguró la directora del área, Mariela Romero.