Cada año se espera con ansias la llegada de turistas y con
ello la puesta a prueba del funcionamiento en uno de los servicios
fundamentales y de mayor demanda, como es el de gastronomía, pero lamentablemente este servicio fue blanco de reclamos
y denuncias por sobreprecios escandalosos que según contaron propios y extraños
debieron pagar en algunos establecimientos de Andalgalá.
Fue un grupo de turistas e incluso de vecinos andalgalenses,
quienes transmitieron su molestia ante el sobreprecio cobrado en un restobar de
la ciudad. Los que se sintieron
afectados, comentaron que no tan sólo
les sorprendió el sobreprecio, sino que tanto en ese lugar, como en otros que
visitaron, no se les entregó la factura con la que pudieran constatar el valor
del producto, lo que va en desmedro del derecho propio que le asiste a
cualquier cliente.
Ante la situación, también llamó la atención que en ninguno
de los servicios gastronómicos andalgalenses se ponga a disposición de los
clientes la carta o lista de precios, lo que llevaría cierta seguridad tanto
para el cliente, como al comerciante
quien se aseguraría de que el cliente pidió y consumió en conformidad.
Si bien este reclamo se profundizó durante la última
temporada turística, el sobreprecio en ciertos producto es un común reclamo de
los andalgalenses, por lo que se espera que al menos en este caso, desde el
órgano de control correspondientes se exija a los gastronómicos que se ponga a
disposición de los clientes la carta correspondiente en los bares y/o
confiterías, y por supuesto se entregue la factura para que se brinde un
servicios transparente y seguro.
En ese sentido, la población sigue notando la ausencia
permanente de la Dirección de Defensa del Consumidor que parece haberse
olvidado de que Andalgalá, pertenece a la Provincia de Catamarca.