Mons. Urbanc agradeció el trabajo pastoral del párroco
saliente, Pbro. Julio Ávalos, y la predisposición del Padre Cabrera para
acompañar como padre y pastor a esa gran porción de la Iglesia catamarqueña.
También se dirigió a los fieles presentes, exhortándolos a que acompañen al
Padre Juan Ramón, para continuar con la obra apostólica a la que todos los cristianos
están llamados.
El nuevo párroco recibió de manos del Obispo, la Palabra que
fue proclamada, los sagrados óleos, los dones del pan y el vino para la
consagración y las llaves del Sagrario, como signos de su aceptación y
pertenencia a la nueva comunidad.
Se vivió un momento especial durante la profesión de fe y el
juramento de fidelidad del Padre Cabrera frente al Pastor Diocesano, actos que
se concretaron con la rúbrica de los documentos en presencia de toda la
comunidad como testigos, y que culminaron con calurosos aplausos.
Luego de la bendición final, compartieron un brindis de
bienvenida a la canasta con fieles de todas las comunidades que conforman la
parroquia.