La Santa Misa fue concelebrada por el párroco saliente,
Pbro. Reinaldo Oviedo, y contó con la presencia del Decano de la Capital, Pbro.
Armengol Acevedo, y el Pbro. Héctor Salas párroco de San Nicolás de Bari.
Fieles de todas las comunidades de San Roque colmaron el
templo, donde participaron con emoción
de la Santa Misa, junto con quienes llegaron de las parroquias vecinas y del
departamento Belén, donde fue párroco hasta el mes de febrero el Pbro. Vizcarra.
En el inicio de la ceremonia, se dio lectura al decreto
correspondiente por el que se designa al nuevo párroco de San Roque por seis
años, y se especifica las tareas que debe cumplir el Párroco en la porción de
Iglesia que se le confía.
Durante su homilía, el Pastor Diocesano agradeció al Pbro.
Oviedo por la tarea pastoral realizada en los últimos años y expresó que "así
como trabajó por seis años el Padre Reinaldo, ahora le confío esta tarea al
Padre Víctor y le agradezco que aceptara este pedido del Obispo para seguir el
trabajo pastoral que otros sacerdotes han iniciado”.
Agregó que "ahora el Padre Víctor tendrá que seguir con esta
tarea de enseñarles, consolarlos y hasta corregirlos con la Palabra de Dios.
Tiene que ser el maestro que enseña, el pastor que conduce, que acompaña; tiene
que ser el sacerdote que bendice, que perdona, que reconforta a los enfermos,
el que ofrece el alimento de la Eucaristía”.
Luego el Padre Vizcarra renovó su profesión de fe, su
obediencia al Obispo y a sus sucesores, junto con sus promesas sacerdotales
frente a Mons. Urbanc. El mismo, a su vez, fue haciéndole entrega a lo largo de
la Eucaristía, de los elementos litúrgicos al nuevo párroco: el libro de la
Palabra de Dios, que debe proclamar; los óleos sagrados con los que bautizará y
confirmará; el cáliz y la patena con los que hará presente a Jesús en la
Eucaristía; y las llaves del Sagrario que debe custodiar y adorar.
Al finalizar, los sacerdotes dedicaron emotivas palabras de
agradecimiento a la comunidad parroquial y saludaron en el atrio del templo.