Cuando este cuadro de situación se vuelve crónico, podríamos
estar ante la presencia de una depresión; enfermedad que afecta aproximadamente
a 300 millones de personas en el mundo, y que lleva al suicido a 800.000 de
ellas; según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud.
Teniendo en cuenta estos alarmantes datos, la OMS instó a
dialogar e informar sobre el tema, planteando que en el Día Mundial de la Salud
que se celebró el pasado 7 de abril, el lema sea "Hablemos de la depresión”.
El psiquiatra José Luis Fernández, profesor de las materias
Enfermería Psiquiátrica y Salud Mental de la UNCA, explicó que la depresión
lleva a que "el sujeto se inhabilite
socialmente y todas sus funciones cognitivas y neurovegetativas decaigan. Es un
proceso muy insidioso, se va dando lentamente. No es que aparece de golpe. Se puede dar por algún hecho vital que le ha
ocurrido a la persona, como el fallecimiento de un ser querido; también el jubilarse puede provocar
este tipo de síntomas”.
Fernández explicó que es común que en estos casos el
paciente se vuelva muy emotivo, llore sin razones justificadas y presente "una
insensibilidad al dolor, a sentir cosas. No siente placer por una cantidad de
cosas que en otro momento lo alegraban o entretenían; como ser un deporte o una
actividad recreativa, cosas que dejan de interesarle”. Es así que llega un momento en que se da un
cuadro de "anhedonia” (la incapacidad para experimentar placer, la pérdida de
interés o satisfacción en casi todas las actividades cotidianas).
El psiquiatra indicó que, específicamente, "el 12% de las
mujeres y el 8% de los hombres sufren de depresión. De este 8%; hay un 15% que
se suicida”, señaló, haciendo hincapié en la importancia de prestarle atención
a esta patología; ya que "es uno de los factores que lleva al suicidio”.
"La depresión tiene
cura”
De acuerdo a los datos oficiales más de la mitad de los
afectados por depresión en todo el mundo -y más del 90% en muchos países- no
recibe un tratamiento adecuado. Ante esta alarmante estadística los
especialistas coinciden en que es esencial buscar ayuda.
La licenciada Clarisa Robert, docente de la facultad de
Ciencias de la Salud, explicó que "lo que debemos hacer es consultar a un
profesional competente del área de salud mental. La depresión es una
enfermedad, y por lo tanto, tiene cura. Existe un tratamiento posible. Hay que
tener en cuenta que hay cuadros más vinculados a lo bioquímico, con lo que la
medicación suministrada por un psiquiatra da un resultado rápido y el
pronóstico es muy favorable. Otras depresiones son más psicógenas, por lo que
lo indicado es hacer terapia con un psicólogo, que a veces puede requerir el
acompañamiento de la medicación o no”.
Por otro lado, Robert destacó que si bien la enfermedad
tiene la característica de invalidar a la persona, "porque ésta siente una
tristeza insoportable y le parece que no va a poder salir, encontrando como
única salida la muerte –lo que lleva a las ideas suicidas– hay que tener muy en
cuenta que existe un tratamiento. Es importante que se consulte y se trate”,
remarcó.
Depresión y adicción
El psiquiatra Fernández advirtió que la depresión puede llevar la drogadicción, ya que al padecer los
síntomas, "el paciente puede consumir marihuana, ansiolíticos o cocaína,
substancias que sólo alivian
momentáneamente la situación depresiva. Esto, sin embargo, puede devenir en la
creación de una patología dual: la adicción por un lado, y la depresión por el
otro, y crea un síndrome que se denomina amotivacional, es decir que la persona
no tiene motivos para vivir”.
Actividades en Plaza 25 de Mayo
El último viernes, docentes y alumnos de las carreras aclara
que carreras de la Facultad de Ciencias de la Salud salieron a la calle a
dialogar con la gente e informar sobre esta grave temática. Asimismo, en el
Salón Amarillo de la UNCA, se realizó una Charla Debate, donde especialistas y
público en general dialogaron sobre el tema.