Bajo la consigna del "nunca más,
ningún genocida suelto” y con el emblema de los pañuelos blancos al cuello, en
homenaje a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, miles de catamarqueños se
reunieron en nuestro principal paseo céntrico para protestar en contra del fallo
del "2x1” con que la Corte Suprema de Justicia benefició a un condenado por
delitos de lesa humanidad.
Desde las agrupaciones de
familiares y amigos de detenidos/desparecidos durante la última dictadura en
Catamarca, como la "Casa de la Memoria” y "La Obra”, se había invitado a la
marcha a través de las redes sociales, fundamentalmente, para oponerse "al
desmantelamiento de las políticas públicas de derechos humanos, sin olvido, sin
perdón, ni el disparate de la reconciliación”.
Sin ningún alineamiento
político/partidario, la marcha tuvo la rápida y efectiva adhesión de la APDH
Regional Catamarca, el Comité Por la Memoria, la Verdad y la Justicia NOA, la
Liga Argentina por los Derechos del Hombre Catamarca, la Dirección de Derechos
Humanos de Catamarca, la Secretaría de Derechos Humanos de la Cámara de
Diputados y el Partido Intransigente de Catamarca.
Y ya en plena concentración, frente
a la Casa de Gobierno, pudo observarse a funcionarios y legisladores
provinciales, representantes gremiales de la CGT, bancarios, la Ctera, o los distintos colectivos sindicales de los
diferentes niveles de la educación, mezclados con los militantes de los
derechos humanos como Noemí Toledo (Casa de la Memoria) o Claudia Villegas (La
Obra), quienes encabezaron la posterior movilización en torno a la Plaza 25 de
Mayo.
"Hoy Catamarca ha despertado,
vinieron distintos actores de la sociedad catamarqueña. Sentimos que no estamos
solos los familiares de detenidos y desaparecidos durante la dictadura”, afirmó
Noemí Toledo, remarcando que "no están solos los que fueron presos políticos y tampoco
no están solas las Madres ni las Abuelas”.
"Es lamentable que el pueblo
salga a las calles por un retroceso de la Justicia”, apuntó Toledo, aunque
advirtió que "seguiremos luchando, porque militando los derechos humanos,
informando sobre lo que ha pasado a los que nacieron en democracia y tienen
suerte de vivir en ella, se puede evitar que esto vuelva a suceder. Hay que
enseñarles a los jóvenes a pelear por sus derechos y cuidar la democracia; esto
no es algo que pasó allá lejos y hace tiempo, como dicen algunos”, concluyó.
El Partido Obrero, La Campora o La
Generación Intermedia del PJ se manifestaron con sus banderas en medio de la
marcha, entonando los unánimes cánticos del "alerta, alerta…, alerta que están
vivos, todos los ideales de los desaparecidos”, alternados con el "Macri,
basura…., vos sos la dictadura”.
Mientras la cabeza del recorrido
doblaba por San Martín y Rivadavia, y el nutrido grupo de caminantes se
extendía hasta la calle Sarmiento, se escuchaba "cárcel común, perpetua y
efectiva, a todo genocida que camina en la Argentina” o el "olé, olé…, olé,
olé, olaaaa…, como a los nazis, adonde vayan los vamos a buscar”.
No hubo disputas por el palco, ni
los discursos cuando la manifestación se ubicó en uno de los laterales de la
plaza y, desde las escalinatas frente a la Catedral, se encomendó al docente y
artista Oscar Németh, que leyera las adhesiones al acto y un pronunciamiento
conjunto de todas las entidades convocantes.
Una auspiciosa reacción del pueblo
catamarqueño, como ocurriera en todo el país en contra del "2x1” y en defensa
de los derechos humanos, que muy bien definió Noemí Toledo, cuando al cabo de la marcha expresó
que "hoy Catamarca ha despertado…”.