Profunda invocación religiosa del cura párroco en Recreo

Recreo © Durante el Acto del 25 de Mayo llevado a cabo en la Escuela Secundaria Nº 79 de Recreo, el cura párroco de San Roque, Pbro. Gustavo Flores, realizó una sentida y profunda reflexión.
viernes, 26 de mayo de 2017 11:15
viernes, 26 de mayo de 2017 11:15

Dijo el Padre Flores "Hoy es el día en que Argentina ruega a Dios por Argentina. Porque desde 1.810, hombres y mujeres intuyeron que la Patria, su grandeza, su libertad y su unidad, son la mismo tiempo tarea humana y don divino. En este día de la Patria, Argentina comienza sus festejos con una plegaria, en la que ponemos a Argentina en las manos de Dios. Confiar en Dios son significa abdicar de la propia responsabilidad en la construcción de la Historia. Significa hacer la historia junto a Dios, interpretar en ella sus designios y ser protagonistas de la construcción del reino en la tierra”.

Argentina: Problema y Posibilidad

"Las Fiestas Patrias nos hacen renacer el sentimiento patriótico, un deseo de amar y servir mejor a nuestro país. Pero parece que ese fervor se diluye con el tiempo. El amor a la Patria demanda que la aceptemos como es, "Argentina: Problema y Posibilidad”. Así no caeremos en los extremos peligrosos que amenazan el alma argentina: el triunfalismo y la desesperanza. Hay quienes únicamente se recrean con el pasado, ignoran que Argentina, la verdadera Argentina, es todavía un problema. Y hay quienes caen en la amargura, en el pesimismo, en el desencanto; ignoran que Argentina es aún una posibilidad. Problema es, en fecto y por desgracia; pero también, felizmente posibilidad.

Es cierto que nuestro querido país muestra un rostro herido por la desunión, la corrupción que incluso a afectado nuestra imagen internacional; por la violencia y la inseguridad; por el consumismo, el egoísmo, la frivolidad, y la injusticia; por los niveles de pobreza escandalosa donde pocos tienen muchos y muchos tienen poco. Esto a muchos les hace ver un futuro incierto, sin ninguna posibilidad de cambio.

Sin embargo, a pesar de estos y otros problemas, tenemos la Argntina que es más grande que estas dificultades. Basta ver nuestra rica historia y cultura, impregnada de valores, de una Patria de hombres y mujeres que han marcado no solo la historia nacional sino también internacional. Somos parte de una generación que vive con pasión y honestidad el compromiso con su Patria”.

Aplicar la ética a la política: ¿No a la corrupción!

"¿Qué nos hace falta para cambiar la realidad? Primero reconocer que somos parte del problema y a vez parte de la solución. Y este examen nos lo debemos hacer todos: los responsables en el Ejecutivo, los imparten Justicia, los Diputados y Partidos Políticos; los estamentos de Seguridad, Empresarios, Sindicatos, las Iglesias, las Autoridades todas y Ciudadanos de a pie. No podemos seguir mirando para otro lado, ignorando nuestra responsabilidad de generar los cambios que necesita el país.

Como enseña el Papa Francisco, venga de donde venga, la corrupción es un pecado grave y una pendiente resbaladiza en que la gente podrida se hunde cada vez más, porque es como una droga. El corrupto no conoce lo que es la fraternidad, la justicia y la amistad, sino sólo la complicidad, ya que busca siempre implicar a otros en su propia corrupción. La corrupción como mal es particularmente difusiva; y añade el Papa: Quien lleva a casa dinero ganado con la corrupción, da de comer a sus hijos pan sucio.

El Papa Francisco con palabras duras pero necesarias denunciaba: Los corruptos están por todas partes. Y tenemos que decir la verdad: la corrupción es precisamente el pecado a la mano que tiene aquella persona con autoridad sobre las demás, sea económica, sea política, sea eclesiástica. Todos somos tentados a la corrupción… Y ¿Quién paga la corrupción? La corrupción la paga el pobre, la pagan los hospitales sin medicina, los enfermos que no tiene cuidados y atención espiritual, los niños sin educación y sin catequesis.

Queridos hermanos y hermanas, urge que volvamos a recuperar la ética y la moral como medida de nuestras actuaciones. Sin fundamentos éticos no solo la democracias corre el riesgo de deteriorarse, sino que podemos entrar en una peligrosa espiral de desencuentros y enfrentamientos fruto de la desilusión y de la rabia ciudadana.

Un antídoto contra la corrupción es el servicio. Tener una vida de servicio es lo que verdaderamente engrandece a la persona humana y no lo contrario. El verdadero poder, la verdadera influencia, se ejerce en la medida en que somos capaces de exibir un estilo de vida sencillo, cercano, de donación y entrega a los demás, especialmente a los más pobres, a semejanza del Señor Jesús quien no vino a ser servido, sino a servir, y quien se presentó a si mismo como Aquel que sirve.

Tengamos muy presente que la Patria no es una finca sino una heredad que hay que saber acoger, proteger, engrandecer; el bien común y, como tal, no solo don sino también responsabilidad”.

Luego invitó a los presentes rezar la "Oración por la Patria”…

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Nos sentimos heridos y agobiados.

Precisamos tu alivio y fortaleza.

Queremos ser nación,

una nación cuya identidad

sea la pasión por la verdad

y el compromiso por el bien común.

Danos la valentía de la libertad

de los hijos de Dios

para amar a todos sin excluir a nadie,

privilegiando a los pobres

y perdonando a los que nos ofenden,

aborreciendo el odio y construyendo la paz.

Concédenos la sabiduría del diálogo

y la alegría de la esperanza que no defrauda.

Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,

cercanos a María, que desde Luján nos dice:

¡Argentina! ¡Canta y camina!

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Amén.

 

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