Este cementerio está puesto bajo el patrocinio del Señor
Resucitado y de Nuestra Señora de Guadalupe, consagrará el altar y bendecirá el
Sagrario y el ambón.
La actual capilla de la necrópolis local fue construida en
el conjunto monumental en 1858 por Adonai Espreáfico, con el diseño de Luis
Caravati, y era apta como oratorio en ese entonces. Debido al crecimiento
poblacional de la ciudad y la creciente demanda, en especial de misas de cuerpo
presente, se vio la necesidad de construir un nuevo templo.
Tarea que llevó a cabo la municipalidad de San Fernando del
Valle de Catamarca, a través de la puesta en valor del ala oeste del edificio,
antigua morgue y secretaría, hoy convertida en templo, sacristía, depósito y
baño.
En la actualidad, el lugar de culto cuenta con un capellán
estable, lo que facilita la reserva de la Sagrada Eucaristía.
Las misas de cuerpo presente son entre 30 y 60 por mes,
además, se realizan las celebraciones dominicales, y otras especiales para
Navidad, Día de los Fieles Difuntos, Día del Padre y Día de la Madre, entre
otros.
Esta intensa labor pastoral amerita contar con más espacio
por la afluencia de fieles, de allí que esta obra es de vital importancia para
la acción evangelizadora en ese sector del sur de la ciudad capital.