Asimismo, se
propone trabajar en conjunto por una niñez y adolescencia libre de agresiones,
que erosionan su inclusión social y la igualdad de oportunidades y trato. Al
Estado le exigen generar políticas inclusivas y, a la sociedad, pensar
estrategias que reviertan el paradigma de la heterosexualidad obligatoria.
Desde #InfanciaEnDeuda
se afirma que "frenar la violencia contra niñas, niños y adolescentes LGBT es
responsabilidad de toda la sociedad”.
En la
Argentina, se entiende por identidad de género la "vivencia interna e
individual del género tal como cada persona la siente”. Lo estipula la Ley
26.743, sancionada en 2012. Sin embargo, son escasas las políticas públicas
destinadas a garantizar el derecho de niñas, niños y adolescentes LGBT, como el
acceso a la educación, a la salud y a no ser discriminados/as, entre otros.
Según la
Encuesta de Clima Escolar para Jóvenes LGBT, realizada en 2016 por 100%
Diversidad y Derechos, la Argentina encabeza el ranking de países en los que se
realizan comentarios discriminatorios por orientación sexual, que fueron
escuchados por un 98,8% de los estudiantes LGBT que participaron del
relevamiento. El 76,2% escuchó comentarios homofóbicos en su institución
educativa y un 57,7% comentarios transfóbicos.
Uno de los
datos sobresalientes de la investigación es el alto impacto en los niveles de
ausentismo, producto del clima escolar hostil hacia la diversidad sexual. En el
marco del Día del Orgullo LGBT, las ONGs vinculadas a niñez y adolescencia que
llevan adelante la causa #InfanciaEnDeuda instan al Estado a impulsar políticas
públicas que capaciten a las y los docentes y que se incluyan en la currícula
de todos los niveles educativos contenidos sobre diversidad sexual, para
revertir las condiciones actuales que expulsan a niñas, niños y adolescentes
trans del sistema educativo. Esta situación repercute negativamente en el
presente y deja secuelas en el futuro, algo que se profundiza de manera
significativa en los casos de mayor vulnerabilidad socioeconómica.
La encuesta
determinó que las/os estudiantes LGBT que experimentaron mayores grados de
victimización también reportaron menor rendimiento académico, menores
expectativas educativas y menor sensación de pertenencia a la escuela. El 15,6%
informó que perdió cuatro o más días de la escuela. Además, el 14,2% de los
estudiantes LGBT informó que se vieron obligados a cambiar de escuela al menos
una vez en el último año porque se sentían inseguros o incómodos en la que
concurrían, y el 3,8% cambió de escuelas más de una vez.
En la
Argentina, el promedio de expectativa de vida de personas trans es de 33 años,
según un informe de la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y
Transexual (ALITT), y de 32 años, de acuerdo con los datos de la Campaña
Nacional por la Inclusión Laboral de las Personas Trans. Por eso, trabajar por
infancias y adolescencias LGBT libres de discriminación impactará positivamente
en la adultez y construyendo políticas públicas nacionales, provinciales y
locales en conjunto con la comunidad LGBT se logrará un avance hacia la
igualdad real de las niñas, niños y adolescentes, sin distinción de orientación
sexual.