El jueves 6 de julio, emprendió su viaje escoltada por
Gendarmería Nacional. La primera parada fue en la parroquia de Nuestra Señora
del Rosario, en Rosario de la Frontera, donde fue recibida en horas del
mediodía por una gran cantidad de personas que colmó el templo parroquial con
mucho entusiasmo y devoción.
Luego ingresó a la ciudad de Salta por El Portezuelo,
recorriendo las avenidas principales, y retomó la ruta nacional Nº 68, para
dirigirse a la parroquia de San José de los Cerrillos, en la localidad de
Cerrillos. Cientos de personas aguardaron con emoción su paso y la saludaron
con pañuelos en alto.
Continuando el recorrido pasaron por las localidades de La
Merced y El Carril, deteniéndose en las parroquias para que todos los fieles
lleguen a tomar gracia de la Madre del Valle.
Al llegar a La Población, entrada al departamento de
Chicoana, fue recibida por el Escuadrón de Gauchos Coronel Luis Burella y
fortines a caballo llegados de los valles, ellos acompañaron la imagen, junto
con la Agrupación de Motoqueros Custodios de la Virgen.
La marcha se detuvo en el ingreso a la localidad de
Chicoana, donde esperaban a la Madre del Valle la Agrupación de Mujeres Gauchas
Teresa Gauna de Burella, fortines de a pie con sus estandartes y un grupo de
adultos mayores, a quienes el Padre Manzaraz impartió su bendición. También se
sumaron a la marcha más de un centenar de misachicos y la Agrupación Bombistos
Nuestra Señora del Carmen.
En el último trayecto, en el puente de acceso a Chicoana, se
vivió con emoción el encuentro de las imágenes de la Virgen del Valle y de
Nuestra Señora del Carmen, Patrona Tutelar de Chicoana y Generala del Ejército
en Salta. Este momento fue acompañado por el Párroco de San Pablo, Pbro. Elio
Correa, junto con las autoridades departamentales, encabezadas por el
Intendente, diputados y concejales.
La gran columna de fieles presentes hizo el ingreso al
pueblo, detrás de las imágenes marianas, llegando hasta la Iglesia de San Pablo
de Chicoana. Allí tuvo lugar el acto protocolar de bienvenida en el que se
entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, y se dio lectura a los
decretos en las que se nombró a la Virgen del Valle Huésped de honor, y se le
entregó la llave del pueblo. Con gran emoción, el sacerdote Pío Tolaba dirigió
unas palabras de bienvenida en nombre de todos los chicoanistas.
A continuación dio inicio la procesión por las calles del
pueblo, que reunió a más de cinco mil personas, y al regresar al templo
celebraron la Santa Misa en el atrio, presidida por el Pbro. Diego Manzaraz.
Luego de la bendición final, se realizó la tradicional
entronización de Nuestra Señora del Carmen para que presida las fiestas
patronales desde el Presbiterio. La imagen de la Virgen del Valle fue colocada
en un sitial de honor junto a la Patrona de Chicoana, y el templo permaneció
abierto hasta altas horas de la noche debido al incesante paso de los devotos
que llegaron a tomar gracia y elevar sus oraciones.
En la mañana del viernes 7, se rezó el primer día de la
novena y se celebró la misa de acción de gracias, en la que el párroco Elio
Correa agradeció a toda la gente que trabajó y recibió a la Virgen, como así
también a los hermanos catamarqueños que la llevaron y les permitieron vivir
días de gracia y bendiciones.
También destacaron el acompañamiento de Gendarmería
Nacional, cuyos efectivos acompañaron y custodiaron a la Madre del Valle.
La despedida fue muy emotiva, miles de personas acompañaron
la salida de la Sagrada Imagen y con lágrimas en los ojos la vieron partir. En
su camino de regreso, también aguardaban los devotos en las localidades de El
Carril y Metán para tomar gracia y compartir la Eucaristía.