A partir de
una denuncia que tomó estado público el 20 de Junio pasado, con gran
repercusión en los medios gráficos, digitales y redes sociales, dando cuenta
del hallazgo de un ejemplar de cóndor andino en la localidad de Las Lajas, en
el departamento Paclín, el cual habría sido objeto de un fuerte golpe que
ocasionó su muerte, las diferentes áreas de la Secretaría del Ambiente tomaron
intervención en el caso mediante las siguientes acciones:
En
principio, Inspectores de Fauna de la Dirección de Fiscalización acudieron al
lugar, verificando la presencia del ejemplar muerto y trasladándolo de manera
inmediata al Departamento de Fauna Silvestre de la Dirección Provincial de
Biodiversidad para determinar las posibles causas de muerte.
Posteriormente,
el examen veterinario corroboró la presencia de un fuerte golpe en el cráneo
del animal y la necropsia determinó algunas anomalías en los órganos internos
que serían indicadoras de una enfermedad metabólica, concluyendo que la salud
del ejemplar habría estado deteriorada con anterioridad al golpe recibido.
Probablemente,
ese deterioro le impidiera volar y defenderse, convirtiéndolo en presa fácil
para quien, cobardemente, infringió su muerte.
Como última
labor, los restos del animal fueron remitidos al Laboratorio de Taxidermia de
la Dirección de Biodiversidad, con el objeto de preservarlo a través de
técnicas especiales que permiten restaurar su forma original para incorporarlo
a la Colección de Fauna Silvestre de la secretaría en cuestión.
Al respecto,
desde Biodiversidad indicaron que "éste y todos los ejemplares que integran
nuestra Colección de Taxidermia son mudos y tristes exponentes de la violencia,
el desprecio a la vida, la ignorancia, la desidia y la cobardía humana, frente
a seres que cumplen un rol fundamental en el ciclo de la vida. Ninguna especie
animal o vegetal es prescindible, todas tienen una razón de ser y existir, aún
aquellas que nos parecen despreciables, peligrosas u objeto de ridículas
supersticiones”.
"Sumar
nuevos ejemplares a la muestra no es motivo de alegría para quienes apreciamos
y respetamos la vida en todas sus formas, pero lo hacemos entendiendo que de
este modo su final no habrá sido del todo vano y que solo a través de la
educación lograremos un razonable equilibrio entre el hombre y la naturaleza.
Por eso, cuando mires un animal embalsamado, debes pensar lo maravilloso que
sería verlo en su hábitat, cumpliendo el rol para el cual fue concebido y
manteniendo en saludable equilibrio su ecosistema”, finalizó el comunicado.