Los indios guaraníes ya habían reconocido las capacidades
medicinales de la planta y la utilizaban contra los parásitos y determinados
malestares gastrointestinales. De la misma manera era muy útil para calmar la
irritación de picaduras de bichos y alimañas.
Según la creencia popular, la ruda no debería faltar en
ninguna casa pues se la concibe como un verdadero conjuro contra las malas
ondas, la envidia ajena y la mala suerte.
La elección del 1 de agosto tiene un significado especial,
es el día en que se honra a la Pachamama y marca el comienzo en que el invierno
comienza a retroceder en busca de la primavera.
Además, sirve para "espantar los males del
invierno" ya que los pueblos originarios creían que durante este mes se
producían muchas muertes en la población y en el ganado a causa del frío.
De acuerdo a la tradición, se deben tomar tres tragos de
caña con ruda. Algunos toman siete, otros uno largo o un vaso. Sin embargo,
todos coinciden en que debe ser en ayunas para atraer salud y la suerte y
alejar los maleficios.