El caso tiene como víctimas a dos niños, uno de 9 y otro de
11 años, quienes son hermanos. La denuncia la radicó la vicedirectora del
establecimiento escolar al que concurren luego de constatar las visibles
heridas que los menores tenían en el rostro.
Todo salió a la luz el pasado lunes cuando la vicedirectora
le preguntó al menor e los hermanos qué le había pasado en el rostro, ya que en
una de sus mejillas tenían una cicatriz. El menor en principio mintió que se
había golpeado con una rama, pero luego confesó que su padre lo había golpeado
con un hierro.
Cuando la vicedirectora manda a llamar al hermano mayor, se
da con que éste también presentaba heridas en su rostro. En la frente tenía un
chichón, y al ser consultado, confesó que su madrastra lo golpeó con un celular
por no haber hecho las tareas.
Desde el Área de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes
de la Subsecretaría de Familia, se informó que la denuncia ingresó por la Línea
102 de Ayuda al Niño, mientras que la denuncia radicada en la unidad judicial
realizada el pasado lunes aún no ingresó.
El equipo de profesionales visitaron la vivienda donde
residen los menores para mantener un diálogo y analizar la situación en la que
viven.