La convocatoria se inscribe en el Año Diocesano de Formación
de los Discípulos Misioneros, como parte del trienio preparatorio para el
Jubileo por los 400 años del hallazgo de la Imagen de la Virgen del Valle en la
Gruta de Choya.
Contando con la animación del grupo Yanai, del Ministerio de
Música de la diócesis local, la jornada comenzó con la oración inicial,
presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, quien agradeció "este
esfuerzo y espero que ustedes sepan transmitir a sus respectivas comunidades lo
que aquí se va a vivir, reflexionar y rezar”.
Asimismo, recordó parte de su Carta Pastoral en la que
resalta que "la necesidad de la formación de cristiano se funda en una
necesidad aún más radical, la de relacionarnos íntimamente con Dios, de ser
amados por Él y de amarlo, de conocerlo siempre más y escuchar su palabra. La
formación de los bautizados es necesaria para que seamos capaces de realizar
una síntesis de fecunda entre fe y vida, y para que nos comprometamos en el
servicio apostólico de anunciar el Evangelio y transformar la sociedad”.
Luego se dirigió a los participantes expresando que "hoy
hemos venido a encontrarnos con Jesús, para poder dar testimonio de Él. Ojalá
que el Señor también nos cambie el nombre a nosotros, como lo hizo con Pedro,
que si soy apático, que mi nombre sea diligente, que si soy tristón que sea una
persona alegre… El nombre es una actitud hacia la vida, una misión. Ustedes
pertenecen a una parroquia, a una institución y ahí hay que trabajar, ojalá que
nos descubran renovados. Para esto sirven estas asambleas y especialmente ésta
que pone todo su acento en la formación”.
En este sentido, Mons. Urbanc enfatizó que "nadie da lo que
no tiene, si no tengo a Jesús adentro del corazón como el único valor, no lo
puedo entregar a los demás, entregaré cuentitos, sentimientos, esos que se los
lleva el viento, pero no algo que sea de peso, de fuste, en la propia vida”, y
deseó "que éste sea un verdadero encuentro con Jesús, dejémonos ‘recetear’ por
Él -dijo- para ser nuevamente más ágiles, para responder mejor a la acción de
la gracia, y así ir colaborando en la instauración del Reino de Dios en nuestro
mundo”.
Seguidamente, el profesor Raúl Goitea presentó una síntesis
del documento elaborado como fruto del Congreso Diocesano de Formación de los
Discípulos y Misioneros, concretado durante el pasado mes de mayo en nuestra
ciudad. Para ello se centró en los resultados de la Encuesta al Pueblo de Dios,
realizada previo al Congreso, y lo trabajado durante el desarrollo de aquel encuentro.
Por su parte, el Pbro. Armengol Acevedo, Decano de Capital,
se refirió a los itinerarios según el Documento de Aparecida, iluminación que
sirvió de base para el trabajo en los grupos conformados según las edades de
los destinatarios de la acción pastoral.
En la oportunidad, se hizo hincapié en la necesidad de una
formación integral como discípulos, que abarca no sólo lo doctrinal, que es
fundamental, sino también la formación en los sentimientos y actitudes. Ese fue
el marco en el cual se trabaja en la Asamblea.
El encuentro finalizará con un plenario, previsto a las
15.00.