Fue en el marco de la conmemoración del centenario de la
dedicación del primer templo, que se levantó en honor al Santo Patrono en ese
mismo predio, y en las Bodas de Oro de la creación de la parroquia, sumando
otro hecho histórico a su vida pastoral.
También 21 niños de la comunidad recibieron por primera vez
a Jesús presente en la Eucaristía. Los pequeños participaron de la liturgia
acompañando cada paso de la ceremonia litúrgica concelebrada por el párroco,
Pbro. Héctor Moreno, y el Capellán del Santuario de la Virgen del Valle, Pbro.
Diego Manzaraz.
Luego de la lectura del decreto correspondiente, el Obispo
bendijo agua y con ella la pila bautismal, también aspergió las paredes del
templo y a todos los fieles presentes. En el inicio de la Liturgia de la
Palabra, se bendijo el ambón, y los niños acercaron el Libro Sagrado.
En su homilía, Mons. Urbanc expresó: "Queridos hermanos, la
comunidad de Jesús Niño a la que ustedes pertenecen está de fiesta celebrando
centenario y cincuentenario, y no es poca cosa. Hace cien años, en estos ejidos
comenzaron la evangelización de un modo sostenido. Hace cincuenta años se creó
la parroquia, y hoy están viviendo algo tan importante y significativo como es
la dedicación del templo, la consagración de este altar, la bendición de la
pila bautismal, la bendición del ambón, al igual que antes de la reserva la
bendición del sagrario”.
Dijo que "evidentemente, este lugar está bendecido desde
hace 50 años, pero hoy con esta celebración que llamamos la dedicación del
templo y la consagración del altar, esta celebración cobra particular relieve
para la comunidad”.
En otro tramo, se dirigió a los chicos presentes y a sus
familias manifestando: "Qué lindo que estos 21 niños que hoy toman la Comunión
tengan la dicha de participar de una celebración así. Algunos de ellos han sido
bautizados en esta pila, y eso es hermoso. Y hoy le estamos dando una bendición
especial a esta pila que debe ser la más hermosa que hay en toda Catamarca,
regalo de Mons. Hanlon, esto es algo muy significativo”.
El Obispo explicó los signos de la celebración y exhortó a
la comunidad, que tiene como Patrono al Señor Jesús como niño, a ser ejemplo de
trabajo con y por los niños.
A los padres, les recordó la misión que aceptaron el día del
bautismo de sus hijos, de educarlos de tal manera que sean personas santas,
agradables, manifestando el amor de Jesús, pero para eso los adultos deben dar
el ejemplo.
Luego la celebración continuó con el canto de las Letanías,
que fue guiado por el grupo Yanai, perteneciente a la parroquia, y la bendición
del Santo Crisma con el que el Obispo ungió el altar y las 12 cruces colocadas
en las paredes del templo con los nombres de los apóstoles.
A continuación se quemó incienso sobre el altar y se incensó
la nave y a los fieles presentes.
Los niños revistieron el altar con manteles, lo adornaron
con flores y velas. Mientras que miembros de la Junta de Laicos e instituciones
parroquiales presentaron las ofrendas.
El altar quedó consagrado con la celebración del rito
eucarístico y los niños recibieron a Jesús Sacramentado por primera vez de
manos del Pastor de la Diócesis.
Después de la bendición final, se concretó la firma del acta
correspondiente por parte del Obispo, el párroco y todos los presentes.