viernes, 1 de septiembre de 2017
15:56
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Según contaron sus progenitores, al pequeño se le cayó encima una pileta de loza, que le provocó las lesiones internas. Debido a su delicado cuadro, el nene debió ser operado, pero igualmente perdió uno de sus riñones.
Debido a supuestas inconsistencias en el relato, las autoridades del nosocomio dieron aviso a la policía y a la fiscalía de turno, por lo que se inició una investigación para comprobar la veracidad de versión de los padres.
Del hecho tomó intervención el fiscal Alejandro Gober quien entre otras medidas, ordenó una inspección ocular en la vivienda en donde habría ocurrido el accidente.