Fue presidida por el Delegado Episcopal para la Animación
Bíblica de la Pastoral, Pbro. Oscar Tapia, en un templo colmado de fieles.
La Palabra de Dios tiene su sitial de honor en el
Presbiterio, donde permanecerá durante todo el mes de septiembre iluminada por
velas y adornada con flores. También se embelleció de manera especial el ambón,
altar de la Palabra, donde se hace presente el Verbo.
En su homilía, el P. Tapia expresó que "el Mes de la Biblia
es volver al encuentro con Dios, volver a escuchar a Dios”. Y explicó que "para
ser cristiano hay que aprende a caminar detrás de Jesús, y lo que nos pide en
el Evangelio es que hay que ir más allá, seguirlo y cargar la cruz”. Para
finalizar, manifestó con entusiasmo: "Le vamos a pedir a Dios que nos dé la
fuerza de su Espíritu para discernir lo bueno, lo bello, lo noble y ser
cristianos a fondo, para volver a vivir nuestra calidad de hijos, discípulos y
misioneros”.
En el momento de las ofrendas, miembros del equipo de
Pastoral Bíblica Diocesana acercaron los dones al altar, junto con unos
recordatorios que fueron bendecidos y entregados al finalizar la celebración eucarística.
La Palabra de Dios entronizada en los distintos templos
Las distintas comunidades parroquiales de la Diócesis de
Catamarca viven con gran alegría este Mes de la Biblia, entronizando el Libro
Sagrado en los templos y dándole un tinte especial a la Liturgia de la Palabra.
En el marco del Año Diocesano de la Formación de los Discípulos Misioneros, los
fieles se disponen a escuchar, aprender y vivir la Palabra de Dios.