La decisión del Ejecutivo Municipal fue adoptada tras analizar los informes recibidos de parte de la Policía de la provincia y del SAME, que aseguraron que los reductores de velocidad mostraron una gran utilidad para reducir los niveles de siniestros, morbilidad y mortalidad vial.
Ahora, se informó que el municipio remitirá el veto al Concejo Deliberante para que los ediles analicen los fundamentos de la decisión.
“Es una decisión que ha tomado el Intendente teniendo en cuenta informes que ha recibido de los servicios de asistencia médica de la ciudad, el SAME y la Policía, y la importancia que tienen los reductores de velocidad”, indicó Hernán Martel, secretario de Gobierno de la Capital.
Seguidamente, el funcionario adelantó que la Municipalidad continuará instalando estos reductores, en diferentes puntos estratégicos de la ciudad.