Según contó el abogado, Saragusti lo contactó para intentar solucionar un conflicto laboral por el que estaba atravesando, ya que se desempeñaba en el hospital de Aconquija donde realizaba muchas horas de guardias e, incluso, había pedido el traslado a esta Capital, petición que le habría sido denegada por las autoridades sanitarias. Sarquis también mencionó que el médico había sido sumariado.
“Fue sometido a un nivel de estrés muy largo. Pidió el trasladado que se le negó desde el ministerio, le prendieron fuego su casa, le mataron el perro. Era increíble el nivel de estrés que sufría. Nos sorprendía el manejo del ministerio contra el médico, hasta se puede decir que sufrió algún tipo de persecución. Estaba con tratamiento psiquiátrico por eso fue el pedido de traslado pero la única respuesta que recibió del ministerio fue un sumario en su contra”, detalló Sarquís en declaraciones radiales.
Por el último, el letrado manifestó desconocer si la familia iniciará medidas legales en contra del Gobierno por esta situación.
En pocos días más, Saragusti iba a ser papá. Su deceso se produjo por un paro cardíaco.