La muerte de una nena de 1 año porque su padre se la olvidó en el auto en Santos Lugares sacudió un martes cargado por el Presupuesto y el bono de fin de año. Este tipo de casos suelen repetirse con periodicidad entre los más pequeños y hay causas claramente identificadas.
Desde la Asociación Española de Pedatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (Sepeap) explicaron que la mayoría de las víctimas tienen menos de dos años, que quedan en la sillita de seguridad, y cuyas características fisiológicas los hacen más vulnerables.
Sucede que los chicos de menos de 5 años no tienen mecanismos de regulación de la temperatura tan eficaces como el de los adultos y hay claros motivos por los que no les es tan fácil mantenerse entre los 36 y 37 grados.
Por un lado, los niños tienen en su cuerpo mayor cantidad de agua y acumulan más calor; además tienen menor autonomía para ingerir líquidos de modo que se deshidratan con mayor facilidad. Esto los expone a un mayor riesgo de sufrir un golpe de calor en un corto tiempo y más grave que en el adulto, pudiendo producir la muerte en poco tiempo.
Otro dato: cuando el cuerpo supera los 40 grados sus órganos corren peligro, en especial en el caso de los niños porque se calientan entre tres y cinco veces más rápido que los mayores.
Por otro lado, los vehículos se calientan rápidamente durante los primeros 15 a 30 minutos. De este modo, un día de 36 grados, un auto con las puertas y ventanas cerradas alcanza hasta 67 grados en el primer cuarto de hora.
Con las ventanillas bajas hasta 5 centímetros la temperatura interior llega a 50 grados, que sigue siendo muy alta. Un niño en el interior de un coche aparcado al sol en verano y sin ventilación puede alcanzar los 42 o 43 grados de temperatura corporal y morir en un plazo de entre 30 a 60 minutos.
Fuente: Minuto Uno