La decisión se conoció a principio de año y se alegaba altos costos que debía pagar el gobierno nacional para que las unidades permanezcan en Andalgalá.
Oportunamente fueron alquiladas a la empresa SECCO que ya ejecutó el retiro de los equipos de la planta de rebaje que se encuentra en el ingreso a la ciudad y que es propiedad de la empresa TRASNOA, la empresa privada encargada de la distribución de la energía.
En el predio, solamente quedaron tres cisternas que eran utilizadas para abastecer de combustible a los generadores que entraban en funcionamiento cada vez que se lo requería.
Los últimos cortes de energía que se sucedieron durante la noche del martes y la mañana del miércoles abren nuevamente la incógnita de qué tan acertada fue la determinación del gobierno nacional de retirar los generadores, recordemos que en marzo del 2015 el departamento estuvo nueve días sin energía por la caída de torres de alta tensión.
Pero la gente ya conoce que la responsabilidad local corresponde a TRASNOA que evidentemente no realiza las inversiones necesarias para evitar los cortes. Sabe también la gente que gran culpabilidad tienen aquellos que en su momento firmaron los contratos leoninos para la comunidad.