Hoy, en el Día Mundial de la Hipertensión Arterial, los especialistas aconsejan cómo cuidarse y cuáles son lo mitos sobre esta afección que puede desencadenar insuficiencia renal, cardíaca o cerebral.
La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada -según la describe la Organización Mundial de la Salud- es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos.
“Cada vez que el corazón late y bombea sangre a los vasos, que la llevan a todas las partes del cuerpo -detalla la OMS-, la tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias”. Entonces, cuanta más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear.
Para combatirla hace falta modificar la dieta (reducir la sal y comer más frutas y verduras) y abandonar el sedentarismo, detallan los especialistas. Con un poco de esfuerzo se puede mejorar la calidad de vida y se lo puede hacer hasta sin moverse mucho de casa: con pequeños cambios de hábitos que impliquen movimiento se puede controlar la presión arterial.
Según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo Cardiovasculares, un 55% de la población es sedentaria. La buena noticia es que cualquier tipo de actividad física es beneficiosa.
Cuidado con la sal diaria
- La OMS recomienda no exceder los 5 g de sal diaria en la dieta. En Argentina se calcula que la ingesta, por persona, está cercana a los 12 g/día.
- Un 60% o 70% de la sal que ingerimos se encuentra en alimentos procesados, entre los que se incluye el pan.
- Disminuir el uso de sal durante la elaboración de las comidas. Hacerlo de manera gradual para evitar que se modifique su sabor.
- No colocar el salero en la mesa.
- Al cocinar, reemplazar la sal por otros aliños. La pimienta, el ajo, las hierbas y el limón son buenas opciones.
- Al amasar el pan, usar un 15% menos de la sal que se utiliza habitualmente. Si lo compra, elegir las panaderías donde preparan pan con menos sal.
- Comprar verduras y frutas frescas cuando sea posible, ya que son naturalmente bajas en sal.
- Evitar alimentos con alto contenido de sal, como procesados, carnes curadas o ahumadas, salchichas, mortadela, jamón, salame, anchoas, aceitunas, jugo de tomate enlatado.
Consejos para moverte más
- Hacer actividad física regular 20 a 30 minutos por día, no necesariamente de manera ininterrumpida.
- Caminar, andar en bicicleta, bailar, nadar, hacer deportes.
- Usar más las escaleras y menos ascensor.
- Estacionar lejos del lugar de destino para que no quede otra opción que caminar algunas cuadras.
- Bajar del colectivo dos paradas antes de nuestro destino, con el mismo objetivo de caminar más.
- Al terminar la jornada laboral, llegar a casa y dar unas vueltas a la manzana.