Juan Carlos Ramos, propietario de una de las panaderías de nuestro medio, aseguró que la situación es sumamente difícil ya que “nosotros no habíamos aumentado el pan desde diciembre de 2017 y ahora ya se nos hacía imposible sostener el mismo precio y se nos hace imposible mantener el día a día porque hoy la bolsa de harina cuesta $700 y más en algunos casos, y el lunes no sabemos cuánto valdrá. Así no dan ganas de trabajar, porque cuando vamos a hacer el cierre a la noche nos damos con que apenas alcanza para pagar los insumos y para pagar uno u otra cosa más, y no podemos disponer de nada”, analizó Ramos.
“Nosotros aumentamos el precio del pan en distintas variedades, se aumentó un porcentaje, no fue un aumento global, lo tenemos a $65 pesos el kilo de pan con grasa y $45 el kilo de pan sin grasa”, precisó.
Finalmente el empresario dijo que esto se complica cada vez más, “antes cuando hacíamos un aumento servía para mucho, pero hoy no, la realidad es otra, el aumento que aplicamos hace 15 días ya lo absorbió totalmente la inflación”, finalizó.