El foro es organizado por la Fundación Gonzalo Rodríguez y tiene como anfitrión al Ministerio de Transporte de la Nación, a través de la Agencia Nacional de Seguridad Vial de Argentina.
Por Catamarca están presentes el director de Seguridad Vial, Gustavo Romero, y los instructores Nicolás Dávila (Nivel Secundario), Verónica Cohan (Niveles Inicial y Primario) y Olga Navarro (Catamarca con Todos y material didáctico e informativo), quienes tras la capacitación obtendrán las certificaciones y homologaciones correspondientes.
“Es un evento muy importante a nivel mundial, y para nosotros es un orgullo representar a nuestra provincia. Como director del área anhelo que nuestros personal, y sobre todo aquellos que brindan capacitaciones, estén bien preparados y al nivel que se merecen”, expresó Romero.
Y agregó: “Nos ha costado mucho participar del congreso, porque los cupos son limitados, pero lo logramos y nos estamos nutriendo de muchos conocimientos para luego transmitirlos a nuestros jóvenes estudiantes y seguir reforzando en materia de prevención y concientización con una mirada distinta y adecuada a los tiempos que vivimos”.
El objetivo general de FISEVI es facilitar el intercambio de conocimientos, experiencias y buenas prácticas para el desarrollo de la gestión de la seguridad vial en diferentes ámbitos de acción desde la creación e implementación de políticas públicas hasta acciones lideradas por organizaciones de la sociedad civil e instituciones privadas.
Actualmente, desde sectores públicos y privados se trabaja fuertemente con el fin de contribuir al desarrollo sostenible a nivel global a través del planteo de iniciativas que contribuyan a reducir el riesgo que tienen como consecuencia los siniestros viales.
FISEVI congrega a más de 20 disertantes de diferentes organizaciones nacionales e internacionales que abordan temáticas con foco en los sistemas seguros, una nueva concepción de la seguridad vial que plantea que las muertes en el tránsito no son únicamente responsabilidad del usuario de la vía, sino de quienes las diseñan y quienes las construyen. Este paradigma de responsabilidad compartida apunta a que los errores humanos no tengan como resultado víctimas fatales.