El furioso viento superó ráfagas de 90 km/h

Aclaran que no se trató del viento zonda sino del Noreste, y que en la zona del Aeropuerto “Felipe Varela” las ráfagas superaron los 90 km/h.
martes, 7 de agosto de 2018 09:19
martes, 7 de agosto de 2018 09:19

Anoche fuimos nuevamente testigos de la fuerza con la que puede azotar el viento noreste, más conocido como “innombrable” por muchos de los que viven en el Valle Central de Catamarca.

¿De cuántos kilómetros por hora fue el viento de anoche?

Pues eso depende de la zona del valle a la que nos referimos. En la zona oeste de la ciudad la ráfaga máxima fue de 54 km/h, mientras que en el CAPE fue de 79,2 km/h y en el aeropuerto Felipe Varela las ráfagas superaron los 92 km/h.

Heterogeneidad del viento

Los centros de presión atmosférica son los principales responsables del movimiento del aire. Resulta que anoche había un centro de alta presión ubicado en el noreste del país impulsándonos un flujo de viento del nor-noreste. A su vez, una zona de bajas presiones en Cuyo hacía su aporte absorbiendo este aire.

Nosotros estábamos en el medio de todo esto, pero lo que en realidad acelera la velocidad del viento en el Valle Central es nuestra querida sierra Ancasti y en menor medida la Gracián. Una vez que el viento noreste logra subir la sierra no le queda otra que descender por la ladera occidental (efecto Foehn). Al hacerlo se “encajona” y toma mucha fuerza como cualquier flujo encauzado.

La cuestión es que el viento no tiene la misma velocidad en todos lados. Aquellos lugares del valle que se encuentren más cerca de la sierra Ancasti o la sierra Gracián, recibirán ráfagas mucho más fuertes que los lugares que se encuentran cerca de la sierra Ambato.

Por este motivo, siempre que se mencione un dato del aeropuerto Felipe Varela se debe aclarar que éste se encuentra distante a varios kilómetros de la capital catamarqueña e incluso en otro departamento (Valle Viejo). T

ambién se debe mencionar que existen bastantes diferencias en las condiciones del tiempo entre la ciudad ubicada a barlovento de la sierra Ambato y el aeropuerto ubicado a sotavento de la sierra Ancasti.

De esta manera no estaríamos confundiendo a la sociedad aseverando algo como: “la capital catamarqueña tuvo vientos de más de 90 km/h”. ¿Se imaginan los destrozos si en la ciudad hubiera habido ráfagas de 90 km/h?

Otra cuestión importante que se escucha mucho en los medios, incluso expresada por quienes se hacen llamar “expertos en meteorología”, es la atribución que le hacen a la cuidad de una temperatura medida en el aeropuerto, cuando en realidad existen diferencias bastante grandes entre ambos.

Existe un fenómeno llamado “isla de calor” que se atribuye a los centros urbanos, donde se supone que en una noche estable y despejada la temperatura suele ser de dos, tres o cuatro grados más que en una zona rural (no urbanizada).

Catamarca es tan especial, que desde CTC logramos corroborar varias noches en las que la ciudad de SFVC (zona urbana) tenía siete u ocho grados más que el aeropuerto (zona rural). Esta semejante diferencia se debe principalmente a la gran inversión térmica producida en estas noches de invierno por el denominado viento catabático (brisa de montaña), marcado especialmente por las diferencias de altitud y el peso del aire frío que por gravedad queda alojado en las partes más bajas del valle.

Seguramente muchos de ustedes han presenciado este fenómeno cuando salen a caminar, correr o andar en bici y de pronto descienden del Jumeal y se topan con zonas bajas donde hay aire más frío, luego vuelven a subir y el aire está más cálido.

Mientras el aeropuerto se encuentra a 470 msnm, la ciudad está cien metros más alta. Ayer por ejemplo, el aeropuerto registró una mínima de 4,4° (dato del SMN) y en la ciudad la mínima fue de 10,4° (dato de CTC). O sea, seis grados de diferencia.

Informe: Cazadores de Tormentas de Catamarca

5
3
66%
Satisfacción
0%
Esperanza
33%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia

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