Luego de que el directorio del Sanatorio Pasteur decidiera cerrar el servicio de internación y cirugía pediátrica donde se disponían de 20 camas (en la Clínica del Niño solo funcionan consultorios externos), el Hospital Público de Niños Eva Perón quedó como única opción para la atención pediátrica de complejidad y calidad en la provincia de Catamarca, situación por la cual se encuentra desbordado.
El nosocomio cuenta con un total de 77 camas algunas de las cuales fueron dispuestas en la escuela hospitalaria para ampliar la capacidad. Aún así resulta insuficiente para atender la población infantil de toda la provincia que requiera internación y cuidados complejos.
Para colmo, la obra de ampliación que se inició hace varios años aún no fue terminada y se espera concluya en los próximos meses.
La constante demanda de atención pone al límite la capacidad operativa del personal hospitalario, incluidos profesionales médicos y auxiliares, quienes trabajan a destajo para cubrir la atención sanitaria que va creciendo exponencialmente.
Sin embargo, fuentes hospitalarias indicaron que el centro, ubicado en Avenida Virgen del Valle entre Zurita y Mate de Luna, presenta algunas falencias, como el sistema de hidrante que no funciona para casos de incendios. Tampoco existe un plan diagramado con Defensa Civil y Bomberos para realizar simulacros en casos de incendios, terremotos o desastres naturales.
Asimismo el personal de seguridad no cuenta con ropa adecuada y elementos como guantes de látex, barbijo y chaquetilla.
La falta de inversiones privadas en la salud pediátrica es preocupante, razón por la cual el estado debería agudizar los esfuerzos para apuntalar al histórico Hospital de Niños Eva Perón.