La presentación fue la noche del domingo 8 de diciembre en el Teatro Girardi y tuvo en escena a la actriz Mariana Santillán y a su hermano, músico de profesión, Francisco Santillán, ambos catamarqueños, bajo la dirección de Rosario Villareal.
La propuesta fue aplaudida por el público, que valoró la simpleza y al mismo tiempo el devenir sonoro que envuelve la conexión entre los protagonistas, hermanos de sangre, que conviven en escena poniendo de resalto sueños, ilusiones, frustraciones, un linaje familiar -que podría ser el de muchos- traumas heredados, emociones y vivencias que se disponen a explorar, reconocer y sanar.
Simbiosis tiene algo de manifiesto por la libertad individual, por el reconocimiento de potencialidades propias y el convide a volar en búsqueda de los deseos más profundos. Tiene momentos desgarradores, que muestran una realidad existente de prejuicios y mandatos, pero también imprime un grito de liberación que -con latidos a flor de piel- enarbola orgullosa con plena convicción de saber que ese es el camino de la liberación familiar.
La obra se encauza con un ambiente sonoro perfectamente compuesto que motiva y espera, que contiene y sana. Música que auxilia y redime. Una lograda combinación de música y teatro destinada a conmover sin dejar de sonreír por la esperanza que transmite.
Lo que dijo el público
Al término de la función, los asistentes ofrecieron algunas devoluciones que se comparten aquí y que ilustran las emociones que la obra generó, algunas reveladores, muchas movilizantes, otras más reflexivas, todas resonancias que hacen crecer los sentidos en torno a la obra que sus hacedores esperan poder volver a presentar en Catamarca.
“…el arte crea un espacio donde entran en juego sentires y saberes que van más allá de nosotras, que nos trascienden. Cuando una actriz y un músico se entregan a las vivencias de su linaje, abren un canal por dónde llegan imágenes y mensajes ancestrales. Ofrecer el corazón y desnudar el sentir más profundo de una misma, mirarse en el espejo del propio linaje y entregarse a la sanación que piden las abuelas, y compartirlo en un escenario es un acto de amor profundo. Eso sentí mientras participaba en Simbiosis. Sentí resonancia con lo que pasaba, sentí las voces de tantas mujeres clamando. Me reí también de mis propios sueños de adolescente, de mis ilusiones de niña. Simbiosis entre la actriz y el músico. Simbiosis entre nosotras y nuestras abuelas. Simbiosis entre la niña que fuimos y la mujer que somos. Resonancia sanadora del linaje femenino. Gracias por la entrega, que además llega en forma de teatro muy bien hecho…” Ana Radusky.
“Me pareció una tremenda puesta en escena, una apuesta política y un viaje interno tremendo, sobre todo para las mujeres que sentimos así la familia y las simbiosis. Con música y actuaciones excelentes la obra nos transmitió emociones muy fuertes, incluyendo la alegría. Salimos charlando sobre la obra y sobre nuestros traumas o simbiosis… eso también me parece fantástico cuando una obra se mete en tu historia y te mueve cosas.” Vanesa Martínez.
“A veces la hermandad puede ser complicada, o llevadera; a veces se crean fuertes lazos con nuestros hermanos de sangre y a veces con los del alma... A veces pasan cosas verdaderamente extraordinarias. Simbiosis, esta obra de conexión biológica entre estos dos hermanos nos ha dejado, como público, maravillados. Mariana despliega sin límites su voz y su calidad actoral de tal manera que no hace falta más accesorios para deleitarse de su presencia. Francisco con un set de looperas, guitarras, charango y percusiones demuestra una practicidad de sonidos y melodías que ambientan y terminan de construir un escenario vibrante. A medida que nos adentramos en esta construcción vivimos con cierta emoción una historia familiar, que podría ser la de cualquiera, el pasado de nuestras mujeres forzadas a parir en soledad, a vivir una maternidad de esclavitud y a sumirse en la degradación de ser una mujer de otro cuerpo. Hay un latir final que nos da respiro, hay sangre, pero es el canal por dónde va a empezar a liberarse la historia, la que podría ser la de todas.” Cintia Leiva.
“…Es increíble la mixtura que se puede ver entre los dos. Los tiempos justos, las sensaciones concordantes totalmente y ella, una actoraza con todas las letras. Hay algo mágico en esta combinación, música y movimiento, palabras y gestos que lo saben transmitir eficientemente, nos llega a cada uno, transformado en lo que a cada quien moviliza. Eso, para mi es la magia” Yoli Veliz.
“Cuando se tocan temas como el linaje familiar, la maternidad, el arte y los mandatos sociales, como mujer, madre y artista no puedo evitar sentirme identificada y conmovida. Me reí y me emocioné mucho. Mariana es una tremenda actriz y cantante; y Francisco un fabuloso músico. Tienen mucho por dar a la cultura de Catamarca...no todo está perdido...” Belén Parma.
“Altamente recomendable!!! Impecable actuación de la actriz en escena!! Y del músico con sus composiciones!!! Fantástico!!!” Vero Parodi.
“La obra SIMBIOSIS... una sorpresa, intensa, vibrante, un grito del alma que por momentos desgarra, lágrimas porque recuerdos dormidos de generaciones pasadas se activan, duelen... ponerle el cuerpo a una obra así realmente precisa de talento, de vocación por el arte y el querer transmitir.....música que abre los sentidos, que prepara y acompaña para una experiencia diferente, te hace pensar en tu lugar de mujer, en tu piel y corazón de mujer, te hace pensar...” Lorena Carrizo.
“Simbiosis. En una palabra: fortísimo. Imposible que no te mueva algo adentro... en las entrañas. Más allá de la magnificencia de la música de Francisco, de la voz de Mariana, de su actuación... el mensaje que tiene... que te queda resonando... jamás mejor puesto un título. El público hizo un aplauso limpio y largo. Creo que no teníamos aliento ni para un wauuu. Tremendo.” Edel Córdoba.