Los jóvenes rindieron homenaje a la Virgen del Valle

“No se arrepientan de gastar la juventud en ser buenos, en abrir el corazón al Señor, en vivir de otra manera”, fue una de las reflexiones del obispo Luis Urbanc.
jueves, 2 de mayo de 2019 09:46
jueves, 2 de mayo de 2019 09:46

En un clima de mucha alegría y con acento inclusivo, durante la noche del miércoles 1 de mayo, los jóvenes rindieron su homenaje a la #VirgendelValle, participando de la Misa presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, y concelebrada, entre otros sacerdotes, por el Vicario General de la Diócesis, Pbro. Julio Quiroga del Pino; el responsable de la Pastoral Vocacional, Pbro. Julio Ávalos; el asesor de la Pastoral Juvenil Diocesana, Pbro. Facundo Brizuela; el Párroco de San Pío X, Pbro. Sergio Chumbita, comunidad que peregrinó hasta el Santuario Mariano con la imagen del Santo Patrono, para dar gracias por los 25 años de la creación de la parroquia.

Se unieron a esta acción de gracias jóvenes de Jesús María, que misionan con las Hermanas del Huerto en la Gruta de Choya; y asociaciones que trabajan con chicos especiales, cuyos miembros tradujeron en lenguaje de señas la celebración eucarística.

Tras reflexionar a la luz de las enseñanzas de San Juan Pablo II sobre el trabajo, Mons. Urbanc llamó a los jóvenes a familiarizarse con el trabajo, “puesto que Jesucristo, aun siendo Dios no se eximió de trabajar para ganarse el sustento diario y para emular a su Padre Dios que sigue trabajando para mantener la creación y así significar y santificar toda tarea humana. Y, más allá de que sigue siendo verdad que el trabajo dignifica al hombre, es más cierto que, es el hombre el que santifica el trabajo, pues la dignidad la poseemos nosotros como creaturas e hijos de Dios”.

Al referirse a la realidad juvenil, el Obispo parafraseó al Papa Francisco, tomando la Exhortación apostólica Cristus Vivit, surgida “luego del último sínodo que abordó el tema de los jóvenes, pero escuchando muy de cerca a jóvenes de todos los continentes que de él participaron”. En torno a ello expresó: “Cristo vive, comienza afirmando el Papa. ‘Él es nuestra esperanza y la juventud más hermosa de este mundo. Todo lo que toca se hace joven, se hace nuevo, se llena de vida. Por lo tanto, las primeras palabras que quiero dirigir a cada joven cristiano son: ¡Él vive y te quiere vivo!’. ‘No se arrepientan de gastar la propia juventud en ser buenos, en abrir el corazón al Señor, en vivir de otra manera’”.

En otro tramo dijo: “Cerca de Jesús podrán beber de la verdadera fuente, que mantiene vivos sus sueños, sus planes, sus grandes ideales, y que los lanza al anuncio de una vida digna de ser vivida. El Señor los llama a encender estrellas en la noche de otros jóvenes”.

Siguiendo al Sumo Pontífice afirmó que “éste aborda proféticamente el fenómeno del mundo digital del que ustedes son ‘nativos’, ya que ha creado ‘una nueva forma de comunicación, facilitando la circulación de información independiente… y, en muchos países, las  redes sociales son ya un lugar indispensable para llegar e implicar a los jóvenes’, pero es también un territorio de soledad, manipulación, explotación y violencia, hasta el caso extremo de la red oscura. Los medios digitales pueden exponerlos al riesgo de adicción, aislamiento, pérdida progresiva de contacto con la realidad concreta…’”.

“’Y, aunque el mundo digital pueda exponerlos a muchos riesgos, sepan ser creativos y brillantes como el Venerable Carlo Acutis, que supo utilizar las nuevas técnicas de comunicación para transmitir el Evangelio’”, expresó, agregando que “‘ser joven no sólo significa buscar placeres pasajeros y éxito superficial. Para que alcancen su meta en el camino de la vida, la juventud debe ser un tiempo de donación generosa, de ofrenda sincera’”.

Finalmente, encomendó a María “a los jóvenes de nuestra patria para que los cuides y orientes con lazos de amor hacia tu Hijo Jesucristo, a fin de que encuentren en Él la razón por la cual vivir y lidiar con sus debilidades, y así vayan forjando una nueva cultura de amor, respeto, cercanía, solidaridad, pureza, alegría, paz, creatividad, compromiso, honestidad, servicio, laboriosidad, perdón, verdad y justicia. No los sueltes de tu mano, y haz que siempre sientan tu ternura maternal”.

En el momento de las ofrendas, los alumbrantes acercaron elementos que serán utilizados para el servicio a los peregrinos que llegan a honrar a Nuestra Madre del Valle.

Antes de finalizar la celebración, el Padre Brizuela invitó a los jóvenes a trabajar junto a los hermanos con algún tipo de discapacidad, para integrarlos a las distintas actividades, tales como retiros espirituales, espacios de formación y recreación. Una tarea que deberán asumir conjuntamente con la Pastoral Vocacional.

 

 

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