“Nosotros trabajamos todo el año –enfatizó Rojas-, no tenemos fiestas de fin de año, ni vacaciones en las mismas fechas que el resto de los trabajadores”…y “cuando muchos descansan o gozan de su merecido descanso nosotros estamos en la tarea de atenderlos para que disfruten ese momento” resaltó.
El legislados y gremialista pronunció estos conceptos en la última sesión de la Cámara de Diputados de Catamarca, cuando en el punto “homenajes” aludió al “2 de agosto de cada año, que es cuando se conmemora el día de quienes trabajamos en esta actividad”.
“Por eso hoy quiero expresarme como trabajador gastronómico que tiene el orgullo de conducir el gremio de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos en la provincia”, indicó Rojas, pasando a historiar los acontecimientos y circunstancias que dieron razón y sustento a la organización sindical que representa.
“Esta fecha tiene un fundamento institucional cuando en el año 1904 los trabajadores hoteleros y gastronómicos comenzaron a sindicalizarse en distintas zonas del país por rama de actividad, dando lugar a sindicatos de cocineros, mozos, mucamas, barman, o por ejemplo, de cocineros, mozos y afines, cuando el gremio agrupaba a varias ramas”, comentó inicialmente; añadiendo que “a partir del año 1944 comienza a gestarse un nuevo proceso por el cual, los sindicatos… se fueron agrupando para dar así origen a asociaciones de trabajadores de mayor envergadura y con un ámbito geográfico de actuación más amplio.
Puntualmente, describió que “el 2 de agosto de 1948 (de allí el origen de la celbración) se constituyó la Federación Obrera Argentina de la Industria Hotelera (Foaih), que obtuvo la personería gremial Nro. 110., a través de la Resolución Nº 49/49 de la Secretaría de Trabajo y Previsión de la Nación”.
Recordó Rojas que “esa Federación, que agrupaba a todos los gremios de las ramas hoteleras y gastronómicas del país, durante más de 40 años”…, “posteriormente, el 25 de agosto de 1955 modificó su naturaleza jurídica, transformándose en un sindicato único como se lo conoce ahora: Unión de Trabajadores Gastronómicos de la República Argentina (Utgra), cuyos estatutos fueron aprobados por Resolución Nº 160/55 del Ministerio de Trabajo y Previsión de la Nación”.
La vida sindical de la UTHGRA no estuvo ajena a los avatares antidemocráticos, ya que “con el advenimiento del golpe de Estado del año 1955 (derrocamiento de Perón), la Utgra pierde su personería gremial”…, que “recién le fue restituida por Resolución Nº 13/66 del Ministerio de Trabajo y Previsión de la Nación, el 14 de Enero de 1966.
Similares vicisitudes debe atravesar “en 1977, cuando nuevamente es intervenida por el gobierno de facto (surgido el 24 de marzo de 1976)”…, “situación que se prolonga hasta el 23 de octubre de 1985, cuando después de una larga lucha mantenida por los trabajadores del sector para recuperar nuestro gremio, mediante el voto democrático la Utgra vuelve a ser dirigida por sus legítimas autoridades”.
Más adelante apunta el detalle de la modificación de la sigla identificatoria, que con el agregado de la “H” se convierte, desde 1999, en la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), manteniendo su personería gremial. Circunstancia que se reitera en 2004, cuando a raíz del crecimiento exponencial de la actividad turística, y a través de una modificación estatutaria “nuestro sindicato pasa a llamarse Unión de Trabajadores del Turismo Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina”, detalló el popular “Rojitas”, como se lo conocía en su etapa de mozo y posteriormente “maitre” en los más reconocidos restaurantes y hoteles de Catamarca.
La actualidad del país y la provincia no escaparon del análisis del legislador Rojas, advirtiendo que “en una economía de ajuste y crisis, la familia prioriza los gastos en primeras necesidades, y como resultado de ello existe una fuerte caída en el sector gastronómico”, y que “los costos de la energía, que impactan en la comunidad en general, también disparan los costos operativos de los distintos establecimientos, con nocivo resultado de un marcado achicamiento”.
Y desde la perspectiva del trabajador, evaluó que “a diferencia de las grandes ciudades, donde los complejos turístico/hoteleros pertenecen a corporaciones multinacionales, la actividad en nuestra provincia se desarrolla a través de emprendimientos familiares de escaso nivel de inversión”, y que “en muchos casos, significa trabajo en negro y sueldos exiguos”.
Aquí, Rojas destacó que “la UTHGRA ,como organización sindical -desde sus orígenes- trabajó mucho y duro para proteger la clase trabajadora, eliminando el laudo y el cubierto (modo vergonzoso de pago por porcentaje), reclamando derechos esenciales como el derecho al descanso, al trabajo registrado, el acceso a las coberturas de salud, el derecho a la profesionalización dotándolo de centros de capacitación “.
Y hasta hizo alusión “a la introducción de la robótica en nuestra actividad laboral, con la consecuente la pérdida de empleo”, reivindicando que “si hay algo que no se puede reemplazar es ese gesto de cordialidad de cada mozo o moza cuando se acerca a la mesa, y ni qué decir de quienes desde la cocina saben interpretar el uso apropiado de un condimento o el punto justo para la cocción de lo que pedimos para comer”.
“Quién puede cambiar la amabilidad de un conserje cuando llegamos a un hotel por una máquina…, un absurdo”, enfatizó Rojas, “como tampoco, y mucho menos, la cordialidad de una mucama recomendándonos dónde ir cuando estamos de turismo”.
Rojas no se olvidó de “esos compañeros que atienden los comedores en empresas mineras o petroleras del país, o quienes se desempeñan en los hoteles alojamiento, pubs y rotiserías, todos orgullosos de su oficio”, para concluir que “el reconocimiento de este día es para todos ellos, mis compañeras y compañeros gastronómicos”.