Pero vamos por el principio. Se trata de una película encuadrada en los géneros del drama, la aventura y la comedia, que dirigió Sebastián Borensztein (hijo de Tato Bores), guionada sobre la novela original “La Noche de la Usina” del futbolero Eduardo Sacheri.
El reparto incluye a Ricardo Darín (también productor), su hijo el “Chino”, Luis Brandoni, Verónica Llinás, Rita Cortese y el cordobés Daniel Araoz, entre otros.
La trama describe en forma dramática los hechos del "corralito" del 2001, en los tiempos del presidente Fernando De la Rúa y el ministro de Economía Cavallo, cuando un grupo de amigos y vecinos de Alsina (un pueblito de Buenos Aires) perdieron todo el dinero que habían ahorrado para crear una cooperativa agrícola sobre lo que quedaba de una cerealera fundida. Al poco tiempo, se enteran que habían sido estafados por un abogado mafioso y un gerente de banco, quienes sabían lo que iba a suceder con la economía del país, y pergeñan un minucioso pero intrincado plan para recuperar lo perdido.
Lo que sigue es muy apasionante de verlo en el cine; pero el dato que advertimos como “reflejo de estos días”, es que “descubren que sus ahorros se perdieron por una estafa realizada por un inescrupuloso abogado y un gerente de banco que contaban con información de lo que se iba a desencadenar en el país”, como remarca la sinopsis de la película.
Casi como el lunes pasado, cuando la Argentina amaneció sorprendida por el triunfo electoral de Alberto Fernández sobre el presidente Mauricio Macri, y éste –como castigo-, según denunció Martín Redrado, ordenó que el dólar “se vaya donde se tenga que ir y que los argentinos aprendan a votar".
Y parecido también al relato de “la odisea...”, porque varios funcionarios del gobierno “macristas” estuvieron entre los principales “beneficiarios” del salto del dólar de 46 a 63 pesos, estimándose que los principales representantes del equipo económico de Cambiemos embolsaron 368,5 millones de pesos en ganancia por sus tenencias en dólares para ahorro y activos en el exterior, de acuerdo con las declaraciones juradas de sus patrimonios.
El listado de “favorecidos” alcanzó a Nicolás Dujovne, ya ex ministro de Economía, su secretario de Finanza, Santiago Bausili, el ministro Producción actual Dante Sica y el anterior Francisco Cabrera, el titular de la AFI Gustavo Arribas (el que vive en un departamento que le presta Macri), el actual titular del Banco Central, Guido Sandleris, entre otros funcionarios de Hacienda con activos en el exterior. Además de los parientes directos de Macri, Marcos Peña y compañía, de acuerdo a estimaciones de la prensa nacional.
Claro, éstos “la tienen guardada” en el exterior. No va a ser posible imaginar una estrategia como la de los amigos de Alsina; pero igual la herramienta del voto, como ya operó en las recientes PASO, podría tener el mismo resultado para “la revancha de los perdedores” que -con los efectos de esta última devaluación- hemos sido todos los argentinos.
Ni les cuento de algún apellido del film…; cualquier similitud es pura coincidencia.
Víctor “Paco” Uriarte