Las festividades se enmarcaron en el Año de la Coronación de la Imagen de la Patrona de la parroquia, y en el camino hacia el Jubileo por los 400 años de la presencia de la Virgen del Valle entre nosotros.
Las actividades comenzaron a las 9.00, debido a la fuerte tormenta que atrasó la llegada de los peregrinos y gauchos, venidos de diferentes lugares del departamento El Alto, que obligó a modificar el horario del programa previsto.
A partir de las 10.00 se sirvió el desayuno a los peregrinos que llegaron especialmente de La Quebrada y Los Morteros.
El acto protocolar y la Santa Misa debieron realizarse en el interior del templo parroquial, que fue desbordado por los fieles.
El primero dio inicio a las 11.00, con la presencia del intendente Ariel Ojeda, el presidente del Concejo Deliberante Nicolás Aguirre, el senador departamental Augusto Ojeda, autoridades de la Comisaría Departamental, la supervisora de zona y directivos de las escuelas del departamento El Alto, autoridades del Hospital Zonal, entre otras.
Tras la entonación del Himno Nacional y del Himno de Catamarca, se escucharon las palabras de bienvenida y agradecimiento a cargo de la Sra. Celia Bulacios, integrante del Consejo de Pastoral de la localidad de Guayamba.
Seguidamente, se entonó por primera vez el Himno en honor a los Santos Patronos, cuya letra y música pertenecen al Prof. Exequiel Andrada.
La Santa Misa fue presidida por el párroco anfitrión, Pbro. Eugenio Pachado, y concelebrada por los párrocos de San Roque, Recreo, y de Nuestra Señora del Valle, Icaño, Pbros. Domingo Chaves y Pbro. Carlos Rodríguez, respectivamente. En el transcurso de la ceremonia litúrgica se administró el sacramento del Bautismo.
En su homilía, el Padre Eugenio Pachado animó a los fieles a vivir y expresar con obras de misericordia el legado de los Santos Patronos San Nicolás de Tolentino y San Benito de Palermo. También destacó la participación de los jinetes, quienes en medio del agua participaron piadosamente de la Eucaristía.
Concluida la celebración eucarística, se realizó la procesión y luego el homenaje de los gauchos, mientras continuaba cayendo una lluvia copiosa.
Como corolario, los asistentes compartieron el almuerzo y el bingo familiar, y por la noche, un baile popular.