Gustavo Zagaglia, ingeniero agrónomo de SENASA, comentó que se le efectuó un seguimiento a esta problemática de las langostas y se asesora a los productores de la zona afectada.
Según se supo, en la mañana de este jueves llegó el avión a la provincia, pero no podrá concretar el ataque hasta que no se ubique dónde está la manga asentada.
“Hay que seguir la manga durante el día, hay muchas veces que se pierde por la falta de caminos, la manga no respeta los caminos sino que vuela; hay que ver cuando se posen a la noche, sea un lugar accesible para poder delimitar un área de control y hay que ver que no haya casa ni nada”, explicó el profesional.
También agregó que “es muy dificultoso, en estos tres meses se pudieron hacer seis o siete vuelos”, remarcando que desde el SENASA se asesora a los productores sobre cómo manejar la plaga, pero en su establecimiento “el control corresponde al productor”.