Los ministros de salud de los 24 distritos respaldaron este viernes en una declaración pública al titular de la cartera nacional, Ginés González García, y a las políticas implementadas por el Poder Ejecutivo en el marco de la pandemia de COVID-19.
En un mensaje a la "ciudadanía en su conjunto", los ministros señalaron que las políticas que puso en marcha Salud desde el 3 de marzo pasado "han permitido lograr un abordaje adecuado de la contingencia sanitaria".
Resaltaron que se logró "incrementar" la capacidad del sistema sanitario y que "la estrategia de amesetamiento de la curva de contagios mediante el Aspo (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio) ha sido sin lugar a dudas una estrategia efectiva, que logró el efecto buscado: tener un sistema de salud preparado y con mayo capacidad de respuesta".
"Se logró un objetivo histórico, muchas veces pregonado y nunca concretado: tener un sistema de salud único, conformado por los subsectores públicos y privados, merced a un acuerdo de trabajo conjunto, en virtud del cual se unificaron criterios y se optimizó la capacidad de respuesta", afirmaron los funcionarios.
Señalaron que por ser la "pandemia un evento único y extraordinario", se debieron "tomar decisiones de alto grado de impacto, no solo sobre el sistema sanitario sino también sobre otras aéreas del Estado". "Esas decisiones nunca fueron tomadas unilateralmente, sino que siempre fueron discutidas, consensuadas y aplicadas con el acuerdo del conjunto de ministros y ministras de Salud de cada una de las jurisdicciones del país", subrayaron, y hablaron de la "materialización de un federalismo real".
El Documento
Apoyo y Defensa de las Políticas Sanitarias Federales del Gobierno Nacional para contener la pandemia
Los Ministros y las Ministras de Salud provinciales abajo firmantes nos dirigimos a la ciudadanía en su conjunto, para poner en su consideración el siguiente documento de carácter político-sanitario:
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el 30 de enero de 2020 que el COVID-19representaba un riesgo de salud pública de interés internacional, bajo las regulaciones del Reglamento Sanitario Internacional, y posteriormente, el 11 de marzo, indicó que dicha enfermedad ya se consideraba una pandemia por la alta cantidad de personas infectadas(118.000) y de muertes (4.291) que había causado alrededor del mundo (en 114 países).
El colapso sanitario registrado en diversos países del mundo obedeció al desborde que sufrieron los sistemas hospitalarios a raíz de la pandemia de COVID-19. La propagación de este virus puso tales sistemas al límite, provocando que se vieran sobrepasados y paralizados, especialmente por falta de infraestructura, personal y otros medios necesarios para afrontar las circunstancias. En esta línea, la propia OMS informó que las muertes por enfermedades tratables también podían aumentar drásticamente, por la saturación de los servicios sanitarios, y el colapso también afectó a otros campos, produciendo sobrepoblación en cementerios por ejemplo.
En nuestro país, desde el comienzo de la pandemia y con la detección del primer caso positivo el día 3 de marzo pasado, se pusieron en marcha una serie de acciones comandadas por el Ministerio de Salud de la Nación, que conduce el Dr. Ginés González García, que transcurridos 7 meses han permitido lograr un abordaje adecuado de la contingencia sanitaria.
En cada una de las jurisdicciones se pudieron incrementar (duplicando y hasta triplicando)las capacidades de nuestras terapias intensivas, con la incorporación de equipamiento aportado en su mayor parte por el Ministerio de Salud de la Nación, en base a un criterio de equidad. Además, la estrategia de amesetamiento de la curva de contagios mediante el ASPO (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio) ha sido sin lugar a dudas una estrategia efectiva, que logró el efecto buscado: tener un sistema de salud preparado y con mayor capacidad de respuesta.
Asimismo, se llevó adelante una política de descentralización de los laboratorios, dotando a cada una de las provincias del equipamiento necesario (termocicladores en tiempo real) para hacer los diagnósticos de la enfermedad en los pacientes. Esta medida logró aumentar significativamente la cantidad de testeos, acortando los tiempos en el diagnóstico.
Así las cosas, se logró un objetivo histórico, muchas veces pregonado y nunca concretado: tener un sistema de salud único, conformado por los subsectores públicos y privados, merced a un acuerdo de trabajo conjunto, en virtud del cual se unificaron criterios y se optimizó la capacidad de respuesta.