“Hemos rezado por todas las personas que generosamente han hecho llegar sus donaciones de diferente tipo, a lo largo de 9 meses, para poder elaborar el almuerzo o la cena para muchísimas familias de nuestro norte capitalino, incluso de otras jurisdicciones en algunos casos. Hemos rezado también por las familias que fueron beneficiadas con estos gestos de caridad y que se sintieron amados por la Iglesia, que como Madre sale al encuentro”, expresaron desde la comunidad.
El párroco, Pbro. Santiago Granillo, reflexionó que "la caridad es el camino de la Iglesia, y si vamos por ese camino, vamos bien". Y animó a todos los voluntarios a seguir trabajando, a la vez que les agradeció haber respondido a este llamado del Señor al servicio en tiempos de pandemia.