La entrega del reconocimiento fue el pasado domingo 2 de febrero en el escenario mayor de Cosquín y la prenda pasó a formar parte ahora del patrimonio del Museo del Artesano de Cosquín.
“Soy artesana hace 18 años, mi abuela era artesana, y es una actividad que realiza toda la familia –comentó Ana María- Mis trabajos los vendo desde hace tiempo en Tafí del Valle, y ahora me hacen pedidos de distintos lugares del país”.
Contó asimismo que para sus creaciones usa lana de oveja y de llama y, algunas veces, hilo; y que teje en telar tradicional o criollo, de palos plantados en la tierra, elaborando caminos de mesa, almohadones, ponchos de vestir para dama, mantas, cubrecamas, ruanas, y desde el año pasado, también sacos y chalecos.
Ana María relató que hace 5 años fue invitada por Mirtha Presas y por el actual director de Artesanías, Armando Corpacci a participar de un curso de bordado que se dictó en Santa María, a través del Fondo Nacional de las Artes, y desde allí incorporó el bordado a sus prendas. También desde hace 5 años participa de la Feria de Artesanías que se lleva a cabo en la ciudad de Cosquín paralelamente al Festival Nacional de Folklore, y en todas las oportunidades regresaba con alguna mención. El año pasado obtuvo el primer premio en la categoría “stand".
“Y este año fue una sorpresa para mí –continuó relatando- éramos más de 200 artesanos y el jurado recorría todos los stands, pero nunca me imaginé que podía ganar. Eligieron una prenda mía y me pidieron que no la venda, con ella fui superando las preselecciones y al final me comunicaron que mi tejido fue seleccionado como ganador”. Se trata de un cubrecama de 2 plazas con doble hilo, con bordado de flores, que sobresalió a los ojos del jurado, entre variados productos que Ana María llevó para exponer y vender.
Respecto de las ventas dijo que como ya tiene trayectoria en la feria, los visitantes la conocen y van directamente a buscar y adquirir sus producciones. Lo mismo ocurre cuando expone en Catamarca, en la Fiesta del Poncho.