Recomendaciones de psicólogos ante la emergencia sanitaria

En el marco de la cuarentena, se pueden dar lugar a conflictos, altibajos anímicos, temores o angustias, reacciones naturales que comparten miles de personas.
jueves, 26 de marzo de 2020 10:59
jueves, 26 de marzo de 2020 10:59

La inusual situación generada en el país y gran parte del mundo por la emergencia sanitaria y las limitaciones que impone el aislamiento social, pueden dar lugar a conflictos, altibajos anímicos, temores o angustias, reacciones naturales que comparten miles de personas, pero que pueden sobrellevarse y superarse.

Es normal que la situación dispare estados de ansiedad, porque la incertidumbre que acompaña esta situación precipita esas emociones. Es natural que se pueda sentir miedo, frustración, enojo, cambios de ánimo o sentimientos encontrados.

Profesionales de la Psicología elaboraron una serie de recomendaciones para superar esta situación, considerando que mayoritariamente enfrentamos estos problemas:

• Desorganización: el hecho de no poder continuar con la propia rutina es un factor que desorganiza nuestra estructura; ya que perdemos la sensación de control. Es importante recordar la capacidad que tenemos para reorganizar una nueva estructura.

• Aburrimiento: el aislamiento provoca que nuestra posibilidad de vincularnos para compartir tiempo con otros se reduzca significativamente; con lo cual nuestras actividades de ocio y esparcimiento disminuyen. Hay que tener presente que es una situación transitoria.

• Tristeza: esta situación puede darse por la ruptura de la cotidianeidad. También puede agravarse con el aislamiento y por tener contacto reiterado con noticias negativas. Es una ayuda compartir estos sentimientos con las personas con las que comparte su hogar o con otros a través de medios virtuales.

• Sentimiento de soledad: la falta de vinculación puede provocar una sensación de soledad y agravarse especialmente en aquellas personas que viven solas. Es importante tener en cuenta que otros están pasando la misma situación y que puede ser posible establecer nuevas formas para vincularnos.

• Sensación de encierro: el aislamiento puede hacernos sentir encerrados y agobiados. Hay que recordar lo transitorio de esta situación y la posibilidad de realizar otras actividades pendientes en el hogar.

• Ansiedad: la situación puede provocar sensaciones desagradables en relación a la incertidumbre. Ante ello es importante intentar mantener una rutina, establecer una serie de actividades para realizar durante el día y separar un espacio para el esparcimiento.

Estas emociones pueden tratarse identificándolas, aceptando y cambiando aquellas conductas que interfieren con el afrontamiento de esta situación. Identificar implica observar y comprender nuestros pensamientos y emociones.

Hay que darse un tiempo para la distracción, para jugar, para reirse. No hay que saturarse de información. Monitorear constantemente el número de infectados y fallecidos incrementará nuestro malestar y hará más difícil que podamos mantenernos regulados. La aceptación de esta situación implica tomar estos fenómenos imponderables como parte de la naturaleza y estar más en contacto con el presente sin hacer proyecciones a las posibles consecuencias de esta situación.

RECOMENDACIONES Y CONSEJOS:

• Mantener los horarios del sueño.      

• No sobreexponerse a noticias y consultar solamente fuentes confiables (organismos oficiales, instituciones prestigiosas) y en momentos del día establecidos (por ejemplo, al mediodía o a la tarde, y no tanto al despertar o antes de dormir).      

• Aunque no vaya a salir de su casa, quitarse el pijama o la ropa de dormir para evitar la sensación de discontinuidad y poder organizar los ciclos del día.      

• Proponerse aprender algo nuevo a través de tutoriales o cursos online, hay muchos gratuitos y de calidad.      

• Hacer una rutina de ejercicios físicos periódica en casa, siempre tomando en cuenta que es una situación especial.      

• Continuar accediendo a la naturaleza y a la luz solar siempre que sea posible.      

• Alimentarse bien y mantenerse hidratado.      

• Mantener sus redes sociales de contención emocional con sus familiares, amigos y personas de confianza a través de medios digitales.      

• Limitar los grupos de chats que difunden noticias, muchas de ellas falsas o erróneas ya que promueven pensamientos negativos y catastróficos y le imponen a nuestra mente un sobreesfuerzo.      

• Ser considerado con uno mismo y los demás, con sus estados emocionales, teniendo presente que los cambios de rutina tan abruptos, la incertidumbre y la amenaza de la pandemia afecta nuestro estado emocional por más saludables que seamos. Considerar que esto mismo le ocurre a los demás, por lo tanto, intentar ejercitar la tolerancia con nosotros mismos y con los demás.      

• Si se tienen hijos o menores cercanos, es importante hablar con ellos. Converse sobre la información oficial sobre el coronavirus en un lenguaje adecuado a la edad y de manera honesta. Recuerde que la familia y los afectos observan nuestras emociones y comportamientos.

• Los niños tanto como los adultos requieren mantener espacios de juego y divertimento que promuevan emociones positivas.      

•  Si vive en espacios reducidos y en familia no los sobreexija con tareas. Tenga presente que respetar la cuarentena es ya un esfuerzo en sí mismo y como tal es valioso. Converse en familia sobre el sentido altruista de las conductas responsables para que tengan sentido los esfuerzos.      

•  Buscar ayuda adicional. Si se siente muy nervioso, triste, ansioso o que la situación afecta alguna esfera de su vida, busque un profesional médico que lo oriente o contacte con un profesional de la salud mental.

Recuerde que juntos vamos a superar esta situación.

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