Las imágenes corresponden al Pago Fácil que funciona en el correo ubicado en Villa Dolores, Valle Viejo. Es el único que recibe dinero en efectivo para el pago de cuentas.
Por este motivo, a pesar que rige el aislamiento obligatorio por el coronavirus, cientos de personas esperan -cerca del mediodía- ser atendidos y cumplir con sus deudas. Se estima, sin exagerar, unas tres cuadras de espera, llegando la fila hasta los semáforos de Tres Puentes, por la calle Padre Esquiú..
Esta situación preocupa. Catamarca es una de las dos provincias que todavía no tienen casos positivos de coronavirus y hay que cuidar el cero. Las medidas preventivas deben seguir vigentes, en especial el lema de “quédate en casa”.
Distinto panorama se observa en las bocas de cobro de las empresas estatales EC Sapem (energía) y Aguas de Catamarca, también ubicadas en torno de la plaza de Villa Dolores.
En la empresa energética, si bien existe una fila prolongada, que sale largamente a la calle, aunque en un sector con sombra, tres empleadas expenden las boletas a los usuarios que no las recibieron en sus domicilios, y otras dos se encargan de cobrar. Los pagos se efectua con tarjetas de crédito y/o débito, y también efectivo.
Además, dos policías y personal de la Guardia Urbana de Valle Viejo controlan el acceso y ubican a las personas con el recomendado distanciamiento. Incluso, haciendo fluir alcohol en gel sobre las manos de los clientes que ingresan al último tramo de la gestión.
Sobre la calle Acuña, antes de la plaza, en el mismo local, funcionan las oficinas de cobro de Aguas de Catamarca y de la Administración de Rentas, pero allí se advierte un cuidado orden, tanto por parte del personal de ambas reparticiones, como por el mismo público asistente, sin necesidad de que los contribuyentes estén en la calle, a pleno sol, que en esta jornada se hace sentir en Las Chacras.
En todo caso, un "aprobado" para las organizaciones de EC Sapem, Aguas de Catamarca y Rentas de la Provincia, en Valle Viejo, en comparación con el desorden que discurre a pocos metros en el aledaño Correo Argentino, con apenas dos empleados cubriendo toda la demanda. En este caso, vinculada con pagos de asignaciones familiares, como por el cobro de todo tipo de planes y servicios, incluso bancarios como los vencimientos de tarjetas de créditos. Y, solamente, en efectivo.