Fray Mamerto de la Ascensión Esquiú nació el 11 de mayo de 1826 en la localidad de Piedra Blanca, en el departamento que actualmente lleva su nombre. Desde los cinco años, comenzó a usar, por intermedio de su madre, el hábito franciscano que no abandonó en toda su vida, como promesa de su delicado estado de salud.
Ingresó al noviciado del convento franciscano catamarqueño el 31 de mayo de 1836, y al cumplir 17 años se ordenó sacerdote, celebrando su primera misa el 15 de mayo de 1849.
La figura de Fray Mamerto Esquiú se hace destacada luego de su famosa alocución en la catedral de Catamarca con motivo de la jura de la Constitución Nacional (1853), que motivó que fuese llamado oficialmente el “orador de la Constitución”.
En su honor el artículo 2° de la Ley N° 4553 promulgada en el año 1989, fija como fecha inamovible feriado provincial el 11 de mayo en todo el ámbito de la provincia de Catamarca.
Cabe remarcar que la Comisión Teológica de la Congregación de la Causa de los Santos, Vaticano, aprobó el milagro atribuido a la intercesión de Fray Mamerto Esquiú.
El milagro que se le atribuyó es sobre la curación de una niña con una afección de osteomielitis, a los pocos días de su nacimiento, en el fémur izquierdo, que luego se hizo crónica en las semanas sucesivas.