Para ello, asisten a las comunidades rurales más alejadas con alimentos y productos de higiene, acercando alimento a los grupos de riesgo.
Asimismo, en Andalgalá y en el norte de Capital, el movimiento cuenta con bocas de alimento, cumpliendo el protocolo sanitario, a través de las cuales asisten a los vecinos más afectados por la crisis.
El Movimiento de Trabajadores Excluidos arribó a Catamarca a principios del año 2019, y desde ese momento “nos concentramos en una labor muy sencilla, pero no por ello menos loable: dignificar el trabajo que llevan adelante muchas y muchos trabajadores de la Economía Popular catamarqueña”.
“Con economía popular catamarqueña hacemos referencia a todos aquellos empleos invisibles: cartoneros, trabajadoras textiles y cooperativistas de la construcción de Chumbicha, cabriteros y dulceras de Andalgalá, agricultores de huertas comunitarias, etc. A estos emprendimientos se suma la producción de huevos, ya que el pasado fin de semana recibimos un importante donativo de gallinas ponedoras, para desarrollar una unidad productiva”, explica el MTE a través de un comunicado de prensa.
Y agrega: “Asimismo, trabamos convenios con instituciones dedicadas a la formación profesional de estos trabajadores. Por otro lado, estamos planteando una nueva ruralidad, ya que una provincia ruralmente tan rica como Catamarca no puede dejar de lado el desarrollo de las áreas rurales. Baste señalar el trabajo de los productores de vinos caseros de la Herradura en Fiambalá y los productores de miel en Huillapima y Andalgalá”.