En este tiempo difícil que nos toca vivir, contar con un espacio de encuentro con Dios es vital para los creyentes. A partir de la flexibilización, y respetando el distanciamiento social, el uso del barbijo y el alcohol en gel, los fieles y devotos ingresaron al recinto sagrado para orar durante unos minutos frente a la Madre del Valle.
Algunos expresaron brevemente su sentir, como Oscar, a quien le “pareció muy bien que hayan reabierto las iglesias. Nos hacía falta por los momentos que estamos pasando”, a la vez que agradeció “esta oportunidad que nos han dado de poder visitar a Nuestra Madre del Valle y pedirle su protección mientras siga permaneciendo esta enfermedad”.
Para María del Pilar, “es muy grato poder entrar de nuevo al templo, pero nos falta la Eucaristía. Ojalá podamos volver a celebrar Misa, por supuesto, respetando los protocolos, las distancias, los barbijos…”.
Por su parte, Juan señaló que “está muy bueno que se haya permitido abrir el templo. Los domingos u otro día solía venir a Misa. Es una necesidad espiritual de la gente frente a esta dura realidad”.
Con la emoción reflejada en sus ojos, Marta Inés consideró que “esta medida de abrir el templo “es muy buena. He clamado… cuando venía a cobrar me paraba frente a la Iglesia para pedirle a la Virgencita que nos ayude. Ella está haciendo mucho por nosotros”.
En tanto, María Elena manifestó que “es una alegría volver al templo. Ha sido maravilloso poder venir a dar gracias a la Virgen del Valle por su protección”.
Sólo los bancos de la nave central pueden utilizarse para la oración individual, ya que el acceso a los altares laterales está cerrado, al igual que el Camarín.
Secretaría
La secretaría de la Catedral funciona de lunes a sábados, de 8 a 12.