La especialista en virologia e inmunología tenía su pasaporte listo para partir, dejó su vida atrás sabiendo que si la atrapaban podria sufrir algun daño o desaparecer. A través de un vuelo de Cathay Pacific llegó a los Estados Unidos el 27 de abril pasado para comenzar una nueva vida en el país del norte.
En una entrevista exclusiva con la cadena Fox, Yan sostiene que el gobierno chino sabía sobre el nuevo coronavirus mucho antes de dar a conocer la información. La virologa denuncia que sus supervisores, los cuales son expertos en el campo, de alguna manera ignoraban los avances y descubrimientos que las investigaciones de Yan iban develando.
El laboratorio donde se desempeñaba Li-Meng manejaba información fundamental sobre el COVID-19 antes de que se hiciera algún anuncio oficial por parte del gobierno chino o la OMS, sin embargo, el estatus y relación del laboratorio con respecto al gobierno no permitía que los estudios de Yan impactaran más temprano en el consciente social colectivo.
Yan, ahora escondida en algún lugar de Estados Unidos, afirma que el gobierno en el país donde nació está tratando de destruir su reputación y acusa al gobierno chino de armar ataque contra ella en las redes sociales con la esperanza de mantenerla callada.
Ella cree que su vida está en peligro. Teme no poder volver a su casa y vive con la dura verdad de que probablemente nunca volverá a ver a sus amigos o familiares allí en China. Aún así, dice ella, el riesgo vale la pena. "La razón por la que vine a los Estados Unidos es porque entrego el mensaje de la verdad del Covid-19", le dijo a Fox News desde un lugar no revelado.
El problema de la especialista se profundizo con el gobierno cuando los acuso de encubridores, Yan habia advertido de la letalidad y peligrosidad del virus mucho antes que China reconociera el problema, perdimiento tiempo fundamental en materia de acción sanitaria. Un compañero de Li-Meng le fundamento el 31 de diciembre del 2019 la potencialidad del contagio del COVID-19 entre humanos.
Las acusaciones de Li-Meng Yan provocaron que la Universidad de Hong Kong, donde trabajaba, la haya eliminado su página de internet y haya publicado un comunicado en el que informaba de que ya no era miembro del centro.
Fuente: Clarin