“Seguiremos en las calles para luchar contra todas las formas de violencia”

Desde la Asamblea Ni Una Menos difundieron un documento en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora el 25 de noviembre.
jueves, 25 de noviembre de 2021 08:30
jueves, 25 de noviembre de 2021 08:30

El documento:

Desde la Asamblea de mujeres y disidencias Ni Una Menos de Catamarca, nos pronunciamos en este Día internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujeres, denunciando al Estado por la falta de planificación y de políticas públicas transversales, según las condiciones y características de cada contexto/territorio.

No hay ninguna sistematización de datos que indique cuántas denuncias existen, cuáles son los indicadores de riesgos y demás circunstancias que permitan diseñar dispositivos adecuados que neutralicen las situaciones de violencia. Como lo sucedido con Eugenia Olivera, quien fue víctima de femicidio luego de las denuncias e intervenciones del Estado.

A la fecha, sólo sabemos que el 63% de las denuncias recibidas en Pandemia fue por violencia de Género solo en el Valle Central, pues no hay estadísticas de los 13 Departamentos restantes, entre otras causas, porque no hay Policía Judicial en el interior, y el personal no es idóneo ni está capacitados. El análisis de los datos de tres juzgados de familia, arroja que el 90% de los casos son sobre Violencia de Género.

Durante los últimos años, la violencia se profundiza producto de la precarización laboral, la desocupación, la pobreza y el hambre que tiene como principales víctimas a las mujeres y disidencias, este es el resultado de las políticas de ajuste que lleva a cabo los gobiernos de las últimas décadas, que se profundizará con el pago de la deuda y con el ajuste que exige el FMI.

Ante esta realidad, ¿qué está haciendo el Estado? ¿Cómo intervienen quienes tienen la obligación de asistir, acompañar y luchar contra la violencia? ¿Por qué nos arrebataron a Eugenia si hizo 5 denuncias, había un juez, una fiscal y una Municipalidad interviniendo?

Pareciera que el Estado es absolutamente incapaz de evitar que nos asesinen, nos violen, nos golpeen. Y, cuando todo esto pasa, también pareciera que la única alternativa que nos queda es un punitivismo a ultranza, con juicios revictimizantes, dilatorios, con condenas de prisión que no se hacen efectivas. Como el caso del Cura Gutiérrez, que fue condenado a

12 años de prisión y a la fecha sigue en libertad. El sistema judicial vulnera una y otra vez a la sobreviviente en sus derechos y libertad. Al igual que con el caso de Naim Vera Menem, que aún habiendo sido condenado a cadena perpetua, la Corte de Justicia no se pronuncia y por ello la condena no está firme.

Las políticas que se implementan desde el Ejecutivo no inciden en las situaciones de violencia. Se crean en toda la provincia y municipios áreas de género que son estructuras vacías sin planificación ni diseños de´ políticas públicas acordes a la situación de emergencia que vivimos las mujeres y disidencias, no impactan en la violencia estructural porque desconocen las características del territorio, no hay capacitaciones para los operadores, ni perspectiva de derechos.

Exigimos reales y serias políticas públicas para erradicar la violencia de género; planificadas y acordes a cada territorio, basadas en estadísticas, diálogo y articulación con las organizaciones de mujeres y feministas de base.

Denunciamos la invisibilización de las luchas de las feminidades pertenecientes a los Pueblos Originarios y reivindicamos las luchas y organizaciones barriales de mujeres por la tierra, techo y trabajo digno.

Denunciamos la falta de una necesaria asignación presupuestaría para los dispositivos institucionales, la dotación de recursos materiales y el capital humano, profesionales calificados que garanticen una correcta atención de las víctimas.

Denunciamos las políticas de cartón como el "Programa Acompañar" que promete asistencia psicosocial y sólo reproduce el asistencialismo que no promueve la real transformación de la cotidianidades atravesadas por la violencia patriarcal, excluyendo así también a las mujeres y disidencias que sufren violencia laboral, intrafamiliar y económica.

Denunciamos el accionar tardío de La Casa Warmi, de la Secretaría de la Mujer, Género y Diversidad y del Consejo de La Mujer a la hora de responder ante las demandas de un efectivo acompañamiento e inclusión de las víctimas de violencia de género.

El 24 de enero entró en vigencia la ley N° 27.610 de la IVE, y a 10 meses aun el Ministerio de Salud no garantiza el acceso al derecho a las personas gestantes. De los 151 Centros de salud de toda la provincia, en sólo dos realizan la IVE. Sumado a ello, no hay campañas de comunicación y las personas no pueden acceder por desconocimiento o por las grandes distancias que nos alejan del derecho. OSEP y las obras sociales y prepagas no cubren la práctica de la IVE.

Eliminar la violencia contra las mujeres y diversidades requiere la implementación inmediata y efectiva de la Educación Sexual Integral, laica y científica en todos los niveles educativos, y de modo complementario, teniendo en cuenta todos los obstáculos y dificultades que se presentan entre les docentes. Resulta necesario pensar en el dictado de un espacio curricular que aborde la violencia de género con toda su complejidad, y que este espacio sea cubierto por especialistas en la materia.

Eliminar la violencia contra las mujeres y diversidades requiere políticas económicas que acaben con la feminización de la pobreza, ya que somos nosotras las que sufrimos directamente los golpes de las malas decisiones de quienes nos gobiernan. Trabajadoras somos todas y todes, todas creamos valor, basta de desigualdades y violencias también en los ámbitos laboral y político.

Terminar con la violencia requiere de la reforma transfeminista judicial, que nos sigue revictimizando, vulnerando y violentando.

Terminar con las violencias implica también terminar con los extractivismos ecocidas y genocidas que cercenan nuestros cerros, nuestra tierra, nuestra agua, nuestro aire.

Nuestros territorios y nuestros cuerpos no son mercancías.

Seguiremos en las calles, en las rutas, en los caminos, en las trincheras barriales, tejiendo redes y acuerpándonos para resistir y luchar contra todas las formas de violencia, hasta que podamos vivir libres.

Por todo esto y mucha más decimos que la deuda es con nosotras y nosotres, Basta de violencia estatal.

#NiUnaMenos

#ElEstadoEsResponsable

#VivasyLibreNosQueremos

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