La jornada comenzó con un momento de oración donde se leyó la Palabra de Dios del tercer domingo de Cuaresma y una reflexión brindada por el Vicario General Padre Julio Murúa.
El espacio de formación estuvo a cargo de integrantes del Equipo de la Junta Diocesana de Catequesis y de la Pastoral Misionera, quienes se refirieron a la importancia del rol del coordinador, su tarea y misión en la catequesis, y la necesaria vinculación del catequista con su comunidad parroquial.
Seguidamente, el Padre Marcelo Amaya, Delegado Diocesano de la Catequesis, presentó un elenco de temas que dan forma a las catequesis en las distintas parroquias. Principalmente, se abordó el modo propuesto para los encuentros de este año, que estará marcado por la alternancia entre presencialidad y no presencialidad o virtualidad, tal como se están llevando a cabo las clases en la educación formal.
El sacerdote hizo hincapié en que deben establecerse y respetarse los protocolos para el cuidado de la salud de todos.
Si bien se establecieron criterios comunes de trabajo, cada Decanato -Capital, Centro, Este y Oeste- definirá la modalidad de acuerdo con la evolución de la pandemia en las comunidades, teniendo presente siempre lo que indiquen los COE locales.
Algunos criterios para la presencialidad:
• Grupos reducidos rotativos (sistema de burbuja).
• Utilización de espacios abiertos o amplios.
• Uso del barbijo obligatorio.
• Distanciamiento, con actividades que favorezcan.
• Desinfección de espacios y superficies.
• Control de síntomas de Covid-19.
• Encuentros no deben superar la hora (40 minutos).
• Entrega de actividades para los no presenciales.
• Uso del grupo de whatsapp o cuadernillos.