jueves, 17 de marzo de 2022
09:43
jueves, 17 de marzo de 2022
09:43
La construcción de una segunda planta en un sanatorio privado representa un grave peligro no sólo para quienes caminan por la vereda, sino también para quienes se trasladan en moto o en auto.
Es que la obra no cuenta con ninguna malla o sistema que proteja a quienes pasan por debajo.
Un martillo, una tenaza, o un ladrillo (como se ve en la foto ubicados casi al borde de la construcción) que se desplome al vacío, provocaría una seria lesión si golpea a alguien. O más también.
No pasa, hasta que pasa, dicen. Que la intervención de las autoridades competentes no llegue tarde.