Todo comenzó cuando una joven docente recibió el alta médica tras permanecer internada a raíz de un traumatismo de cráneo y fractura de pelvis y cadera por un siniestro vial.
Al momento de ser trasladada, el hospital no contaba con una ambulancia disponible y la mujer debió ser llevada a su casa en la caja de una camioneta, a la intemperie y sin ningún tipo de seguridad.
La situación fue dada a conocer por la hermana de la docente. De inmediato se viralizó y generó el repudio generalizado de la sociedad al accionar de las autoridades del nosocomio.
Aunque no hubo un comunicado oficial, los médicos directores del Hospital, Hernán Toloza director general y José Orquera, director de Emergencias, a través de declaraciones radiales, admitieron el grave “error” cometido, pidieron disculpas a la mujer y a su familia, y se pusieron a disposición para reparar la situación vivida.
Las flamantes autoriades del hospital asumieron sus funciones el pasado 16 de mayo.